
Este 10 de febrero de 2026, el dólar estadounidense superó por primera vez en la historia la barrera de los 500 pesos cubanos en el mercado informal.
La cifra marca un hito en la depreciación del peso cubano, reflejando la grave crisis económica que atraviesa la isla, un fenómeno que se ha intensificado en los últimos meses debido a la falta de reformas estructurales y a un panorama macroeconómico marcado por el colapso energético y la escasez de divisas.
La plataforma independiente elTOQUE, que monitorea el mercado informal en tiempo real, registró este importante cambio a la 1:38 p.m. (hora local).
Aunque en ese momento el dólar llegó a alcanzar los 500 pesos, al cierre de la jornada la tasa se estabilizó en 499.50 CUP, lo que refleja la volatilidad inherente al mercado informal. Este comportamiento resalta las dificultades que enfrentan los cubanos debido a la devaluación constante de la moneda nacional.
¿Es culpa la crisis que vive Cuba?
El aumento del valor del dólar no es un fenómeno aislado, sino parte de una tendencia que ha venido intensificándose desde hace años.
La profunda crisis que enfrenta la economía cubana, caracterizada por escasez de productos básicos, dificultades en el abastecimiento, y un transporte cada vez más ineficiente, ha llevado al peso cubano a una depreciación casi continua.
Los expertos, como los delTOQUE, anticipaban que esta situación se mantendría y que el dólar podría alcanzar, incluso, los 530 pesos por unidad durante el mes de febrero de este año.
El impacto directo de este comportamiento del mercado es evidente: los precios de los productos básicos continúan en ascenso, y la capacidad de compra de los cubanos se ve reducida cada vez más.
Las personas que dependen del mercado informal para realizar compras se ven afectadas por los constantes cambios en la tasa de cambio, lo que genera incertidumbre en la población.
Pronósticos a futuro: ¿quién puede detener la caída?
Aunque el cruce de la barrera de los 500 pesos es un nuevo capítulo en la historia económica de Cuba, no se considera un episodio especulativo aislado. Los modelos de pronóstico elaborados por elTOQUE ya estimaban que este punto se alcanzaría durante el mes de febrero, y prevén que la tasa de cambio podría fluctuar entre los 475 y los 590 pesos por dólar en los próximos meses, manteniendo un rango de alta incertidumbre.
En este contexto, la falta de reformas económicas significativas, junto con una política monetaria que no logra estabilizar el valor del peso, parecen ser factores cruciales que continúan alimentando la crisis cambiaria. Sin un plan económico coherente y efectivo, los analistas coinciden en que la tendencia a la depreciación del peso podría persistir en el futuro cercano, exacerbando las tensiones sociales y económicas dentro de la isla.
El encarecimiento de la moneda estadounidense en el mercado informal afecta directamente a los cubanos que dependen del dólar para adquirir productos y servicios.
La situación ha forzado a muchas personas a buscar alternativas para sobrevivir en un mercado que se ha vuelto cada vez más inaccesible para los trabajadores cubanos con salarios en moneda nacional.
Los precios continúan subiendo, pero los ingresos no logran adaptarse a esta nueva realidad económica, creando una brecha cada vez más amplia entre las clases sociales.


