
El 5 de noviembre de 2024 es el día marcado para efectuar las elecciones en Estados Unidos, pero en muchas zonas del país se permite e incentiva el voto anticipado. Al cierre del 28 de octubre, a una semana antes de la jornada masiva, ya más de 50 millones de votantes habían ejercido su derecho.
Según los registros, una mayoría de ellos (el 39%) están empadronados como votantes demócratas, mientras que solo el 36% son republicanos. El resto de los que ya sufragaron se identifican como independientes o no están inscritos como tal. Entre los que han votado anticipadamente destaca el actual presidente Joe Biden, quien emitió su boleta en Delaware la semana pasada.
El sistema de seguimiento de la Universidad de Florida muestra que la participación anticipada en persona ha cobrado fuerza en estados clave, mientras que los demócratas lideran el voto por correo, aunque con menor intensidad que en 2020.
La votación anticipada comenzó en septiembre en varios estados, y al menos 45 ya permiten a sus residentes emitir su voto antes del día de las elecciones. Durante el fin de semana, Florida, Nueva Jersey, Nueva York y Michigan se unieron a esta modalidad, marcando una tendencia que busca reducir la congestión en las urnas y permitir una mayor accesibilidad para los votantes.
Estados como Georgia y Carolina del Norte ya registran cifras récord en la cantidad de votos emitidos anticipadamente. En Georgia, más de tres millones de personas han votado, representando el 42% del electorado estatal. En Carolina del Norte, se han contabilizado 2.82 millones de votos anticipados, de los cuales el 33.3 % son republicanos y un 33.2 % demócratas. Sin embargo, eso no quiere decir que ese sea el sentido. Todo se sabrá a partir del 5 de noviembre, cuando se empiece el conteo con el cierre de las urnas.
Los siete estados en disputa —incluyendo Arizona, Georgia, y Pensilvania— se han convertido en escenarios de alta competencia, con cifras de votación que reflejan una creciente polarización. Arizona, donde Biden ganó por un estrecho margen en 2020, ha visto cómo los republicanos han superado a los demócratas en votos anticipados con 588.782 votos, frente a 485.784.
El 41 % de quienes han votado de manera anticipada son mayores de 65 años, reflejando una tendencia de participación elevada entre los votantes de más edad. Además, el voto no partidista, que representa un bloque clave, ha sido significativo en estados como Arizona y Carolina del Norte, donde muchos optan por decisiones fuera de las líneas partidistas tradicionales.
Las encuestas muestran una carrera ajustada entre los candidatos Donald Trump y Kamala Harris. En Arizona, Trump lidera en algunos sondeos, mientras que Harris se mantiene fuerte en estados como Nueva York y Michigan. Las diferencias entre ambos candidatos varían por estado, con márgenes de ventaja que oscilan entre uno y tres puntos, según los datos de Atlas Intel y Reuters/Ipsos.
Los expertos apuntan a que la alta participación anticipada podría cambiar la percepción de la “noche electoral” en EEUU, ya que muchas boletas anticipadas se procesarán antes del 5 de noviembre. La rapidez en el conteo de votos anticipados permitirá que algunos estados tengan resultados preliminares en cuestión de horas.
Si bien la votación anticipada ha reducido las esperas en algunos estados, todavía existen jurisdicciones, como Alabama y New Hampshire, donde no es posible votar antes de la fecha oficial. No obstante, se espera que los centros de votación estén menos saturados el día de la elección, al reducirse el volumen de votantes que asisten en esa fecha.

