
La pequeña Mía, hija de Oniel Bebeshito y Rachel Arderi, ya tiene su propia cuenta de Instagram, gestionada por sus orgullosos padres. Su debut en la red social no pasó desapercibido: en menos de 24 horas, su primer video superó las 70 mil reacciones y atrajo más de 30 mil seguidores.
El video inaugural muestra a Rachel y Mía disfrutando en la piscina mientras alguien, presumiblemente Bebeshito, se acerca con una bandeja. Para Rachel, una copa de lo que parece ser champagne (aunque podría ser agua por el color), y para Mía, un biberón de leche. Este dulce momento refleja la dinámica de esta familia, que tanto fascina a sus seguidores.
La decisión de abrir una cuenta para Mía no sorprende, dado que los videos publicados en las cuentas de sus padres, donde ella es la protagonista, siempre han recibido muestras masivas de cariño. Los comentarios en la publicación no se hicieron esperar: frases como “Muero de amor”, “Ayyy que bellas” y “Ya yo siguiéndola” inundaron el post, expresando el afecto de los seguidores hacia la familia.
Mientras Rachel y Mía disfrutaban junto a la piscina, Bebeshito no solo las complacía como un atento anfitrión, sino que fortalecía la imagen de una familia unida y encantadora que los fanáticos admiran. Incluso Yan Carlos, el hijo mayor de Rachel, tiene su propia cuenta en Instagram administrada por su madre, consolidando a los hermanos como pequeños influencers.
Desde el nacimiento de Mía en septiembre, Oniel y Rachel han compartido cada momento significativo de su vida a través de las redes sociales. Desde la celebración de su primer mes con fotos exclusivas hasta eventos como su baby shower y la colocación de sus primeros aretes, la pareja ha documentado con orgullo el crecimiento de su hija.
Mía no está sola en esta tendencia. Otros hijos de celebridades cubanas, como la Señorita Victoria, hija de Señorita Dayana, o Milan y Paris, los carismáticos hijos de El Chacal, también cuentan con perfiles en redes sociales gestionados por sus padres.
Estos perfiles, que comienzan a ganar seguidores antes de que los pequeños aprendan a gatear, reflejan una estrategia creciente entre las figuras públicas para compartir sus vidas con el público.