
La administración de la alcaldesa Daniella Levine Cava enfrenta serias críticas tras revelarse que el condado de Miami-Dade no adquirió una póliza de seguro adecuada para la planta de residuos sólidos Doral Resources Recovery Facility (RRF), que terminó destruida tras un devastador incendio en 2023.
La situación expone una falla monumental en la gestión pública, ya que la instalación de 40 años quedó sin cobertura por su “valor de reemplazo completo”, según documentos filtrados a los medios locales.
Este vacío en la protección financiera dejó al condado vulnerable ante un desastre que ya se materializó, y ahora los residentes podrían tener que asumir una carga económica de más de un billón de dólares para reemplazar la infraestructura perdida.
El incendio de 2023, que destruyó la planta de reciclaje de Doral, fue un golpe demoledor para la administración de Levine Cava, que había estado al tanto desde hace años de la necesidad de realizar inversiones sustanciales en la planta.
A pesar de que el contrato con los operadores exigía una cobertura completa de seguro, el condado nunca garantizó la póliza adecuada, lo que dejó la instalación expuesta a riesgos financieros graves.
Correspondencia interna entre Reworld Waste y el ayuntamiento de Miami-Dade expuso este fallo crítico, y los opositores han señalado que la administración de Levine Cava ignoró deliberadamente los riesgos asociados con la falta de cobertura, una decisión que ahora podría costarles caro a los residentes.
Esta situación llega en un momento especialmente delicado para la alcaldesa, quien ya enfrenta esfuerzos por su destitución debido a su manejo financiero polémico.
Para los críticos, esta omisión es un ejemplo claro de incompetencia gubernamental que afecta directamente a los residentes, quienes ahora deberán asumir los costos derivados de la falta de previsión.
Miami-Dade produce más de cinco millones de toneladas de basura al año, lo que hace urgente la necesidad de actualizar y mantener las instalaciones que gestionan estos desechos.
Sin embargo, en medio de esta crisis, la administración de Levine Cava también se enfrenta al reto de cumplir con los compromisos medioambientales, como el objetivo de desviar al menos el 40% de los desechos de la incineración, priorizando prácticas más sostenibles como el compostaje y el reciclaje.
El incendio de la planta de reciclaje tardó nueve días en ser controlado, mientras los residentes de la zona enfrentaban riesgos para la salud debido al humo tóxico generado por la quema de residuos.
Durante ese tiempo, se suspendieron actividades al aire libre y clases en las escuelas cercanas, y se recomendó a los vecinos que mantuvieran las ventanas cerradas.
La planta de reciclaje de Doral, que antes del incendio procesaba más de 685.000 toneladas de desechos al año, se había convertido en un activo crucial para evitar la acumulación de basura en vertederos.
A medida que el área de Doral se fue urbanizando, los habitantes exigieron el cierre de la instalación, pero el condado no ha tomado medidas adecuadas para mitigar los impactos ambientales.