
El presidente de Argentina, Javier Milei, ha destituido a su canciller, Diana Mondino, tras su reciente voto a favor de Cuba en la Asamblea General de la ONU, en una sesión dedicada a poner fin al embargo económico impuesto por Estados Unidos a la Isla.
La decisión ha causado un gran revuelo en el ámbito diplomático, destacando las tensiones dentro del gobierno y la firme postura de la administración Milei contra las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua.
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La noticia fue confirmada por el portavoz presidencial, Manuel Adorni, quien anunció que el actual embajador argentino en Estados Unidos, Gerardo Werthein, asumirá el cargo vacante. Según el medio argentino La Nación, Adorni evitó explicar públicamente los motivos de la destitución; sin embargo, fuentes cercanas a la Casa Rosada señalaron que el cambio fue una orden directa de Milei, quien se habría sentido “traicionado” por el voto de Mondino en la ONU.
La controversia escaló rápidamente en redes sociales, donde la congresista cubanoamericana Maria Elvira Salazar publicó que mantuvo una conversación con el presidente argentino. Según la funcionaria, Milei consideró el voto de Mondino como una “traición” a los principios de su partido, que se opone a los regímenes autoritarios en la región. En su publicación, Salazar expresó: “Agradezco a Milei, en nombre del exilio y del pueblo cubano, por su firme defensa de los valores de libertad y democracia”.
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La sesión de la Asamblea General de la ONU se celebró este miércoles, con 187 votos a favor, dos en contra y una abstención, para condenar el embargo estadounidense a Cuba, que se ha extendido por más de seis décadas. Estados Unidos e Israel votaron en contra, mientras que Moldavia se abstuvo, en una resolución no vinculante que Cuba ha presentado desde 1992, buscando apoyo internacional para poner fin al embargo.
Fuentes diplomáticas consultadas por La Nación indicaron que la decisión de Mondino pudo estar motivada por una estrategia de “pragmatismo” orientada a ganar respaldo internacional en la causa argentina por las Islas Malvinas. “Un voto en contra o una abstención hubiera sido una postura arriesgada, dado que en algún momento Argentina podría necesitar apoyo para nuestra causa más importante: las Malvinas”, señalaron las fuentes.

