
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (Minrex) tildó de “mentiroso y manipulador” al encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer. Tras la conferencia de prensa ofrecida en Miami el 23 de mayo de 2025 por el distinguido diplomático, Johana Tablada, Subdirectora General para EEUU del Minrex, lideró el cuestionamiento oficial.
La funcionaria denunció supuestas falsedades, medias verdades e inconsistencias en las declaraciones del diplomático estadounidense. Sin embargo, el análisis revela un discurso claramente orientado a proteger la narrativa de propaganda comunista, mientras se ignoran evidencias que sustentan la posición de Hammer.
En su rueda de prensa, Hammer expuso un diagnóstico crítico sobre la crisis en Cuba, afirmando que la revolución ha fracasado y que la escasez de electricidad, combustible, alimentos y medicamentos no obedece a ninguna política de EEUU.
La respuesta oficial cubana denunció como falso este planteamiento, señalando que las sanciones unilaterales de Washington —el bloqueo— impactan de manera directa en el acceso a financiamiento, tecnología y suministros básicos. No obstante, esta defensa omite reconocer que la crisis interna, la mala gestión y la corrupción también agravan la situación económica.
Sobre la actividad diplomática de Hammer, Tablada acusó al embajador de violar la Convención de Viena al mantener reuniones con actores de la oposición cubana y familiares de personas catalogadas como “presos políticos”.
Se señaló que tales contactos constituyen una injerencia política prohibida y una estrategia para desestabilizar al gobierno cubano. Sin embargo, resulta paradójico que el régimen cubano persista en la doble moral, condenando la acción diplomática cuando la práctica es común en la política internacional.
El Minrex también cuestionó la afirmación de Hammer respecto a que el embargo permite alimentos y medicinas. Si bien existen excepciones legales, el gobierno cubano omite que la aplicación del bloqueo impone obstáculos reales, como el sistema de licencias y la amenaza constante de sanciones secundarias que disuaden a bancos y empresas de comerciar con la Isla.
En materia de política migratoria, la representación cubana denunció la narrativa del embajador sobre el deseo de los cubanos por emigrar a Estados Unidos como interesada y exagerada. Se atribuye la migración masiva a la política de asfixia estadounidense y a la estrategia para desmantelar el proyecto socialista cubano. Sin embargo, la realidad de la emigración cubana es compleja y responde también a factores internos, incluidos la falta de libertades y oportunidades.
Además, se criticó la supuesta falta de libertad de prensa en Cuba, señalando que muchos medios independientes reciben financiamiento directo de agencias estadounidenses, lo que cuestiona su imparcialidad. De igual modo, se acusó a EE.UU. de censurar medios progresistas, una comparación que busca relativizar la ausencia de prensa libre en la Isla.
La conferencia de Mike Hammer fue interpretada por el Minrex no como un acto diplomático, sino como una operación política para instalar un discurso negativo sobre Cuba, justificar la injerencia extranjera y blanquear las sanciones de EEUU. Asimismo, pretende fortalecer la imagen de figuras opositoras financiadas por Washington y posicionar a actores políticos estadounidenses como aliados del pueblo cubano.

