
Carlos Fernández de Cossío, vicecanciller castrista, quien tiene buena parte de su familia viviendo en Estados Unidos, pidió a la administración de Joe Biden que se regularice el estatus migratorio de los cubanos con I-220A que actualmente se encuentran en un “limbo legal”.
La solicitud fue presentada durante una ronda de conversaciones migratorias celebrada en La Habana, el jueves 5 de diciembre. En esta, la delegación cubana, encabezada por el funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex), demostró que detrás de la petición se esconden intereses económicos.
El formulario I-220A es utilizado por las autoridades estadounidenses para otorgar una autorización temporal a aquellos extranjeros que han sido arrestados por infracciones migratorias, como la entrada ilegal al país. Aunque permite que los cubanos permanezcan en territorio estadounidense mientras se resuelve su caso, este documento no es considerado un parole para los efectos de la Ley de Ajuste Cubano, una legislación que les permite acceder a la residencia permanente (Green Card) al año y un día.
Aunque no pueden ser deportados de inmediato, tampoco tienen acceso a una vía clara para regularizar su estatus, lo que agrava su situación. La falta de una solución definitiva a su estatus migratorio impide que puedan acceder a empleos formales o a programas de regularización, lo que afecta tanto su calidad de vida como su capacidad de contribuir económicamente a sus familias en Cuba.
Precisamente es esto a lo que el régimen castrista aspira, a que todos los I-220A puedan tener una Green card para que mejoren su empleo y puedan enviar remesas a la Isla o ir de visita para generar una derrama económica para el Estado comunista.
El régimen castrista es inconsistente, pues también pide el fin de la Ley de Ajuste Cubano
En el marco de estas conversaciones migratorias, Cuba también planteó la necesidad de eliminar la Ley de Ajuste Cubano, que otorga a los cubanos que llegan a EEUU un tratamiento preferencial, permitiéndoles acceder a la residencia después de un año en el país. Fernández de Cossío criticó el tratamiento preferencial que otorga la ley. La legislación fue aprobada por el Congreso de EEUU en 1966 y ha sido objeto de múltiples controversias.
Sin embargo, la solicitud del régimen comunista es vista como poco realista e inconsistente. Wilfredo Allen, abogado especializado en inmigración, señaló que la eliminación de la Ley de Ajuste Cubano es una demanda inviable mientras el gobierno cubano no implemente reformas democráticas.
Además, hay inconsistencia, pues al mismo tiempo que piden la regularización de los cubanos con I-220A se exige el fin de la Ley de Ajuste Cubano. En realidad, los cubanos en EEUU perdieron sus privilegios cuando Barack Obama eliminó la ley de pies secos pies mojados. Desde el 2017 todos los que lleguen de forma irregular son deportados a la Isla.


y a la hdp de tu madre que estato le damos hdp asesinos