
A las afueras del Aeropuerto Internacional “José Martí” de La Habana es posible ver a niños pidiendo limosna a los automovilistas que circulan por esa zona, esta escena ha despertado gran indignación y es una muestra clara de la grave crisis que atraviesa el país.
La usuaria de Facebook, Karla Ony Pino, subió una imagen sobre esta situación captada a la salida de la terminal II, en Boyeros. En la imagen, se observa al menor en medio de la calle, a la espera de que los vehículos se detengan para pedir ayuda económica.
“Delante de donde se captó la imagen había otros dos niños más, también pidiendo limosna”, detalló la internauta, además de indicar que un amigo le había compartido la triste fotografía.
“Es evidente que no es por voluntad propia, sino que hay un adulto detrás que los manipula. Me pregunto cómo es posible que, en pleno 2024 y con tanta presencia policial en las calles, no se haga nada para controlar esta situación”, expresó la usuaria, quien también lamentó que los menores se encontraran descalzos en plena vía pública.
Muchos internautas calificaron la situación como desalentadora y una muestra más de la miseria que ha marcado la vida en Cuba desde hace más de seis décadas. Para algunos, la imagen de estos niños es un símbolo de la desesperanza que se vive en la Isla, sometida a un régimen que parece incapaz de garantizar un futuro digno para su población.
Asaltan a viajeros que salen del aeropuerto de La Habana
Los viajeros que circulan cerca del Aeropuerto Internacional “José Martí” en La Habana enfrentan una creciente ola de robos, lo que ha generado preocupación entre cubanos y turistas. Estos asaltos son perpetrados por bandas organizadas que se aprovechan de la oscuridad nocturna y las malas condiciones de las carreteras para atacar.
Un caso reciente involucra a Celeste, una mujer de 76 años, quien fue violentamente asaltada por seis hombres encapuchados al salir del aeropuerto. El incidente ocurrió cuando el auto de su familia tuvo que reducir la velocidad debido a los baches en la vía. Los delincuentes, armados con palos y tubos, rodearon el vehículo y robaron todas sus pertenencias, incluido su pasaporte estadounidense.
En una entrevista con el diario independiente 14yMedio, la afectada expresó: “Lo que más me dolió fue perder mi pasaporte americano”. Ahora se ve obligada a realizar gestiones en la embajada de EEUU en Cuba para poder regresar a Florida.

