
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) realizó un nuevo vuelo de deportación hacia territorio cubano. A bordo se encontraban 31 personas oriundas de la Isla, que arribaron al Aeropuerto Internacional ‘José Martí’ de La Habana.
Según un post de la Embajada de EEUU en Cuba, el trayecto se realizó ayer jueves 28 de diciembre. En el post no se especificó la hora de llegada, ni cuál fue el punto de salida de la aeronave.
El pasado jueves 28 de diciembre llegó a La Habana un vuelo de deportación proveniente de Estados Unidos. El vuelo devolvió a la isla a 31 ciudadanos cubanos que intentaron entrar a Estados Unidos sin autorización. No ponga en riesgo su seguridad ni la de su familia. Viaje… pic.twitter.com/IdH2i5fYSE
— Embajada de los Estados Unidos en Cuba (@USEmbCuba) December 29, 2023
Uno de los aspectos más destacados de estos vuelos es la falta de aprovechamiento de la capacidad de las aeronaves. Por ejemplo, el primer vuelo de deportación en esta nueva etapa, que tuvo lugar en abril, transportó a 123 migrantes; mientras que el segundo, realizado en mayo, devolvió a 66 antillanos.
Para el tercer trayecto, las autoridades estadounidenses movilizaron a 36 personas; y en el cuarto a 33 cubanos. Las operaciones aéreas quinta y sexta regresaron a 29 y 35 migrantes, respectivamente.
El octavo vuelo de deportación del año salió el jueves 30 de noviembre desde el sur de Florida con destino a La Habana. La confirmación de esta salida provino del periodista de Univisión Mario Vallejo, quien estuvo presente en el Aeropuerto Internacional de Miami. Hasta el momento, se desconoce la cifra exacta de los cubanos que abordaron esta penúltima movilización.
Un día antes del noveno vuelo, autoridades de México y EEUU sostuvieron una reunión para tratar temas relacionados con la crisis migratoria, que actualmente registra el flujo de miles de indocumentados hacia la frontera entre ambas naciones.
El presidente de la nación azteca, Andrés Manuel López Obrador, informó que uno de los principales acuerdos alcanzados durante la reunión del 27 de diciembre con el secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, y otros delegados de alto nivel, fue la reapertura de los cruces fronterizos compartidos entre los dos países.
Como parte de este acuerdo, México reanudará los desplazamientos internos de migrantes desde el norte de su territorio hacia la región sur, con el objetivo de descongestionar la frontera con la nación vecina.
Por su parte, la Casa Blanca ordenará la reapertura de los puentes fronterizos que sirven para el traslado de cargas y el paso de cientos de mexicanos que trabajan legalmente en territorio estadounidense. La administración de Biden había cerrado estos pasos como una medida para contener a la migración irregular.

