
Un tribunal en Sancti Spíritus condenó a ocho años de prisión a un comunista corrupto que utilizó su posición de directivo en la Empresa Municipal de Comercio para enriquecimiento ilícito, destacó el diario oficialista local Escambray.
La investigación, que se llevó a cabo en la entidad por sospechas de mal manejo de las cuentas, demostró que el funcionario, del cual se omite su nombre, ejecutó acciones en perjuicio de la actividad económica y la contratación, en el tiempo que ejerció de director, entre mayo de 2022 y julio de 2023.
Según el citado medio, el director participó en la compra y venta irregular de 42.000 unidades de refresco marca Pool con fecha de vencimiento cercana, adquiridas de una Mipyme de Pinar del Río.
El ahora acusado ignoró las alertas de la Empresa Provincial de Servicios Legales, desestimando las recomendaciones sobre irregularidades contractuales. Además, falsificó dos actas del Comité de Contratación y Compra para ocultar sus acciones ilícitas, lo que resultó en pérdidas económicas significativas para la empresa y el Estado.
Adicionalmente, desestimó la Resolución 60 de la Contraloría General de la República de Cuba, que establece normas para el control de actividades, contratación y pago a formas de gestión no estatal. Esta negligencia llevó a la pérdida de 22.830 unidades de refresco y un perjuicio económico de más de tres millones de pesos.
Los controles establecidos en el sistema comunista no sirvieron, pues a pesar de los esfuerzos del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología, cuatro unidades de la Empresa Municipal de Comercio en Sancti Spíritus continuaron vendiendo el refresco vencido, ignorando las prórrogas y alertas sanitarias.
Este caso de corrupción es solo uno de los 13 registrados el pasado año en Sancti Spíritus, resaltando la prevalencia de la corrupción en la región.
Corrupción en Cuba
La corrupción en las altas esferas del gobierno cubano ha sido una preocupación constante. Hace unos meses se destapó el caso contra Alejandro Gil Fernández, ex viceprimer ministro y ex titular de Economía y Planificación, quien fue señalado de corrupto por Miguel Díaz-Canel y de quien la contralora general, Gladys Bejarano, dijo que pronto saldría a luz su modus operandi. Sin embargo, calificó su accionar como una traición al pueblo, al actuar con hipocresía y doble moral.
En ese sentido, la contralora reconoció que en tiempos de extrema crisis como la que se vive actualmente en la Isla, los casos de corrupción y resquebrajamiento de la moral proliferan, pues muchos sobreponen el beneficio personal al colectivo.

