
Hasta el momento, el océano Atlántico ha sido testigo de una actividad ciclónica inusualmente baja durante la actual temporada de huracanes, la cual había sido prevista por los expertos como una de las más activas en los últimos años
De los tres sistemas detectados por el Centro Nacional de huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés), solo una onda tropical representa peligro para el Caribe, pero enfrenta obstáculos que dificultarán su desarrollo.
La cizalladura del viento y el aire seco han reducido las probabilidades de que esta perturbación se consolide en una tormenta importante. Aunque el sistema traerá lluvias a las Antillas Menores, Puerto Rico y las Islas Vírgenes, su desarrollo en el Caribe occidental parece cada vez más improbable.
Los pronósticos, que hace apenas unos días indicaban posibles desarrollos significativos en el Caribe occidental, ahora presentan un panorama más moderado. El probable escenario basado en los modelos europeos ha reducido las expectativas de desarrollo considerable, y la mayoría de los modelos sugieren que el sistema permanecerá débil hasta el próximo fin de semana.
Además, una onda tropical de movimiento lento, ubicada frente a la costa de África, podría evolucionar en los próximos días. Sin embargo, se espera que permanezca en mar abierto, sin afectar las zonas habitadas. Aunque esta perturbación podría traer mal tiempo a las islas de Cabo Verde, no se anticipan mayores preocupaciones a corto plazo.
A principios de agosto, los meteorólogos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) ofrecieron un nuevo pronóstico sobre la actual temporada de huracanes.
Los expertos de esta agencia prevén entre 17 y 24 tormentas con nombre, con vientos de 39 mph o mayores. De estas, entre ocho y 13 podrían convertirse en huracanes, con vientos de 74 mph o más, y de cuatro a siete podrían alcanzar la categoría de huracanes mayores, con vientos de 111 mph o más.
Este pronóstico actualizado refleja un leve ajuste respecto al anuncio realizado en mayo, en el que se esperaba un máximo de 25 tormentas con nombre. “La actualización de la NOAA a la perspectiva estacional de huracanes es un recordatorio importante de que el pico de la temporada está a la vuelta de la esquina, cuando históricamente tienden a ocurrir los impactos más significativos de los huracanes y tormentas tropicales”, añadió El Dr. Rick Spinrad, Administrador de la NOAA.
La actual temporada ha visto la formación de cinco fenómenos meteorológicos, el más poderoso ha sido huracán Beryl, cuyo paso afectó a las Islas de Barlovento, Jamaica, Islas Caimán, la península de Yucatán y Texas, de igual manera presentó efectos indirectos en el territorio cubano.

