
Las dos víctimas mortales de un accidente aéreo ocurrido ayer lunes en Coral Springs fueron identificadas como Alexander Wurm, de 53 años, y su hija, Serena Wurm, de 22. Ambos se encontraban a bordo de una avioneta Beechcraft King Air que se precipitó en una zona residencial, mientras viajaban hacia Jamaica para llevar ayuda a los damnificados por el huracán Melissa.
Los datos fueron informados por el ministerio cristiano Ignite The Fire, al cual pertenecían las dos víctimas que perdieron la vida cuando la aeronave terminó cayéndose en un lago ubicado en la cuadra 5000 de la NW 57 Way, al oeste de la carretera State Road 7 y al sur de la autopista Sawgrass.
Un video de vigilancia muestra cómo la aeronave impactó contra algunos árboles antes de estrellarse en el lago. En la escena, se pudo observar una de las ruedas del avión cerca de una piscina, mientras los equipos de rescate trabajaban en la zona.
La avioneta había partido del Aeropuerto Ejecutivo de Fort Lauderdale a las 10:14 a.m., en ruta hacia el Aeropuerto Montego Bay (MBJ) en Jamaica, como parte de una misión humanitaria organizada por Ignite The Fire.
El ministerio, dedicado a empoderar a los jóvenes a través de misiones y evangelismo en el Caribe, confirmó la información a través de un comunicado. En este, se destacó que el viaje de Wurm y su hija reflejaba “el desinterés y el coraje, recordándonos el poder del servicio y el amor”.
Las autoridades locales, incluidos el Departamento de Policía de Coral Springs y el Cuerpo de Bomberos de Coral Springs-Parkland, acudieron rápidamente al lugar del accidente.
El subjefe de bomberos, Mike Moser, informó que un equipo de buceo estaba realizando una operación de recuperación en la zona, aunque al principio no se encontraron grandes piezas del fuselaje. “Creemos que el avión podría estar roto en piezas más pequeñas. Aún estamos evaluando la situación”, agregó Moser.
El ministerio detalló que Alexander Wurn deja atrás a su esposa y dos hijos, además de su contribución significativa en diversas misiones evangelistas en el Caribe.
El huracán Melissa azotó a la isla de Jamaica hace unas semanas. El paso del ciclón sobre este territorio antillano provocó una estela de destrucción, principalmente en localidades del suroeste.
Con vientos de hasta 295 km/h, Melissa se convirtió en la tormenta más potente en tocar tierra en el país. Las imágenes de la ciudad de Mandeville, una de las más afectadas, muestran árboles arrancados y techos despojados, mientras los residentes luchan con la falta de electricidad debido a la caída total del sistema eléctrico.
Según las autoridades jamaicanas, más de 530.000 personas quedaron sin electricidad un día después del impacto, lo que representa un 77.3% de los clientes de energía en todo el país.