
La EIDE Lino Salabarría, en Sancti Spíritus, informó a sus alumnos que deberán retornar al centro “por sus propios medios” después del período de pase, esto debido a la falta de transporte estatal y la crisis de combustible que afecta a Cuba.
El aviso fue difundido en Facebook por la página Yayabo Deportivo, perteneciente al INDER en la provincia. Aunque la comunicación fue escueta, confirmó una situación que golpea directamente a familias de jóvenes atletas, muchos de ellos residentes en municipios alejados del plantel.
Estudiantes sin transporte estatal
Las Escuelas de Iniciación Deportiva Escolar funcionan bajo un régimen interno. Sus alumnos asisten a clases y entrenamientos mientras dependen del sistema estatal para alojamiento, alimentación y traslado.
Por esto último, la orden de regresar sin transporte oficial traslada a los padres una responsabilidad que debería asumir la institución.
Para muchas familias, organizar ese viaje no es una gestión simple. El transporte público en la Isla opera con fuertes limitaciones, mientras las opciones privadas suelen ser costosas o insuficientes.
En varios casos, el retorno implica coordinar vehículos, pagar pasajes elevados o realizar varios tramos hasta llegar a la escuela.
La medida expone el deterioro de servicios que durante años el régimen presentó como parte de las garantías del sistema educativo y deportivo. La formación de atletas escolares exige condiciones mínimas de movilidad. Sin ellas, la asistencia de los estudiantes queda atada a la capacidad económica de sus hogares.
Crisis de combustible golpea la educación
El problema no se limita a Sancti Spíritus. La escasez de diésel y gasolina ha afectado la actividad docente en distintas provincias. En Matanzas, más de 90.000 estudiantes dejaron de asistir a 504 escuelas debido a la falta de combustible.
La educación superior también sufrió interrupciones. Un total de 7.879 becados fueron enviados de regreso a sus municipios porque las autoridades no podían sostener su permanencia. Además, se flexibilizaron evaluaciones para 176.579 alumnos inscritos en 107 carreras.
Sancti Spíritus arrastra dificultades similares desde hace años. En septiembre de 2020, durante la reapertura posterior a la pandemia, el transporte intermunicipal apenas pudo restablecerse al 50% de su capacidad para facilitar el retorno de estudiantes de la EIDE. La situación actual confirma que no se trata de un problema aislado.
Para las familias cubanas, cada regreso a clases se convierte en una gestión individual. La falta de transporte, alimentos y mantenimiento en los centros educativos vuelve a mostrar el abandono de áreas que el Estado dice priorizar, pero que en la práctica deja en manos de ciudadanos cada vez más golpeados por la crisis.
