El Departamento de Policía de Hialeah argumenta que el acuerdo con ICE fortalecerá la seguridad de la ciudad. (Foto © Periódico Cubano)
Hialeah podría convertirse en una de las primeras ciudades de Miami-Dade en colaborar oficialmente con la administración de Donald Trump en la aplicación de leyes migratorias. Este martes, el concejo municipal presentará una resolución que autorizaría al alcalde Esteban “Steve” Bovo a firmar un acuerdo con la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El convenio permitiría que los agentes del Departamento de Policía de Hialeah asuman funciones limitadas de agentes migratorios, incluyendo interrogar y arrestar a inmigrantes sospechosos de violar la ley. Lo anterior tiene extremadamente preocupados a los habitantes de la ciudad, que en su mayoría son inmigrantes latinos, y particularmente de origen cubano. Muchos de los cubanos tiene I-220A.
El acuerdo forma parte del programa 287(g), que permite a las fuerzas del orden locales colaborar con el gobierno federal en la detención de inmigrantes indocumentados. Aunque la aplicación de leyes migratorias es competencia federal, la administración Trump ha promovido la participación de agencias locales para lograr más rápido su objetivo de realizar “la mayor deportación de la historia de EEUU”. En Florida, la ley estatal ya obliga a los alguaciles a firmar acuerdos con ICE, y varias ciudades han seguido esta tendencia.
Hialeah enfrenta un rápido crecimiento migratorio. En los últimos dos años, se estima que 80.000 cubanos han llegado a la ciudad. El alcalde Bovo ha destacado que la afluencia de inmigrantes ha presionado los recursos locales, comparando la situación con el éxodo del Mariel en 198o, pero ahora con “esteroides”, en referencia a la superioridad en la cantidad de migrantes en corto espacio de tiempo.
El Departamento de Policía de Hialeah argumenta que el acuerdo con ICE fortalecerá la seguridad de la ciudad. El jefe policial, George Fuentes, ha asegurado que todos los oficiales recibirán capacitación sobre la aplicación de leyes migratorias. Sin embargo, activistas y defensores de los inmigrantes advierten que la medida podría generar desconfianza en la comunidad y disuadir a las víctimas de crímenes de denunciar incidentes.
Diversas ciudades de Florida ya han firmado acuerdos similares con ICE, entre ellas Coral Gables, Davie y Key West. En Coral Gables, el convenio ha generado controversia y el concejo municipal discutirá el tema en su próxima reunión, mientras que activistas han organizado conferencias de prensa para manifestar su oposición.
Los críticos del programa 287(g) sostienen que el involucramiento de la policía local en la aplicación de leyes migratorias debilita la relación con la comunidad y puede llevar a prácticas discriminatorias. Por otro lado, sus defensores argumentan que contribuye a la seguridad y permite una mejor coordinación con las autoridades federales.
Sin embargo, lo que pudiera hacer Hialeah no es de sorprender. La postura de Bovo en torno a la inmigración ha sido clara durante mucho tiempo. En 2024, lideró una resolución para condenar las políticas de frontera abierta de la administración Biden y pidió medidas más estrictas para controlar el flujo migratorio hacia el condado de Miami-Dade.
La ciudad, que históricamente ha sido un refugio para exiliados cubanos y de otras nacionalidades, podría enfrentar un cambio en la dinámica entre la comunidad y las fuerzas del orden cuando los residentes sean cuestionados por las fuerzas del orden sobre su estatus migratorio.

