
Las protestas ciudadanas no cesan por estos días en Cuba, en medio de los prolongados apagones y la agudización de la crisis de los servicios básicos, especialmente el abasto de agua. La más reciente muestra de inconformidad se reportó desde Marianao, donde varios vecinos salieron a la avenida 51 en la noche de este pasado martes para expresar su hartazgo.
La protesta se produjo en completa oscuridad a causa de un apagón que afectaba a la zona. Según muestran imágenes difundidas en redes sociales por el músico opositor El Funky, los manifestantes golpearon calderos y bloquearon parcialmente la vía, incluyendo lo que parece ser un pequeño fuego encendido en plena calle.
Poco después, El Funky denunció que agentes de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) llegaron al lugar y detuvieron a varias personas, una práctica común del régimen para infundir miedo y frenar más protestas. En uno de los videos, se distingue una patrulla policial en la penumbra y se escuchan testigos señalar que algunos vecinos fueron arrestados.
Las protestas por los apagones y la escasez de agua se han multiplicado en las últimas semanas en distintas provincias, especialmente en La Habana, ante la falta de soluciones a los problemas cotidianos. Paralelamente, el gobierno ha declarado una emergencia epidemiológica debido al aumento de enfermedades relacionadas con la acumulación de basura y la falta de acceso al agua corriente, lo que ha incrementado el malestar social.
En un contexto marcado por el temor oficial a nuevas movilizaciones masivas como las del 11 de julio de 2021, las autoridades han advertido que sancionarán a quienes obstruyan las vías públicas, una de las formas de protesta pacífica más frecuentes en los barrios afectados por los cortes de electricidad, la escasez de agua y crisis de todos los demás servicios básicos.
“Los reclamos de la población son legítimos, pero tienen que hacerse en los lugares establecidos: el Partido, las instituciones del Gobierno y del Estado. Nadie está autorizado a cerrar una vía pública, porque obstaculizan servicios imprescindibles para nuestro propio pueblo”, amenazó el presidente designado de Cuba, Miguel Díaz-Canel.
Mientras la presión contra el régimen crece en las calles, también en las redes sociales se han multiplicado las denuncias sobre la crítica situación que enfrenta la ciudadanía. Uno de los casos que más repercusión ha tenido es el de Anna Sofía Benítez Silvente.
La joven cubana de 20 años que expuso públicamente la grave crisis energética, la precariedad de los servicios básicos y la falta de oportunidades laborales con salarios dignos. Tras compartir sus opiniones en línea, Benítez Silvente recibió amenazas de prisión, acusada de “antirrevolucionaria”.
También el médico Dayron Ramos expresó su hartazgo ante las precarias condiciones de vida que enfrenta la población en Cuba, incluyendo a los profesionales de la salud, asegurando que no tiene ni para comer.

