
La corporación estatal Cimex, vinculada al conglomerado militar cubano Gaesa, comercializa cajas de pollo importado a 36,16 dólares en tiendas virtuales accesibles para la población, en medio de la aguda crisis de combustible, alimentos y liquidez que atraviesa Cuba.
La oferta generó críticas por las violaciones de precios topados y por el impacto del tipo de cambio informal. La promoción fue difundida a través de la página en Facebook Corporación Cimex.SA Oficial, que anunció la disponibilidad de la caja Mountaire de 15 kilogramos. El producto, según explicaron, puede adquirirse desde el exterior o dentro de la Isla mediante el uso de tarjetas en divisas.
El anuncio ocurre en un escenario marcado por la escasez de carburantes intensificada por las sanciones de Estados Unidos, sumada a limitaciones estructurales internas. A ello se añade la reducción de importaciones de alimentos y la inflación sostenida en el mercado minorista.
El precio fijado, 36,16 USD, adquiere mayor dimensión al contrastarse con el mercado cambiario informal, donde el dólar ronda los 500 pesos cubanos. Esa brecha incrementa el costo real para quienes dependen de ingresos en moneda nacional.
Usuarios reaccionaron de inmediato en redes sociales y espacios de comentarios. Varias opiniones cuestionaron la coherencia entre el valor en divisas y los precios regulados por las autoridades para la venta de pollo en el país.
Uno de los comentarios señaló que la caja de 20 kilogramos está topada en 13.600 pesos cubanos, por lo que la de 15 kilogramos, al cambio estatal de referencia, superaría ampliamente ese límite, situándose por encima de los 15.000 pesos.
Otra opinión sostuvo que, aplicando el tipo de cambio oficial, el producto debería costar alrededor de 24 dólares, similar al precio que tenía cuando circulaba el CUC con paridad frente al dólar estadounidense.
También hubo cálculos basados en tasas informales. Según un usuario, el costo por libra ascendería a más de 500 pesos, muy por encima del precio topado de 312 pesos, lo que calificó como una contradicción con las regulaciones vigentes.
La dolarización parcial del comercio minorista genera distorsiones: las empresas estatales venden en divisas mientras pagan salarios en moneda nacional devaluada.
La corporación Cimex forma parte del entramado empresarial administrado por los militares cubanos, que controla amplios segmentos del comercio interno, las importaciones y las tiendas en moneda libremente convertible.
Para la población, el acceso a estos productos depende en gran medida de remesas o ingresos en divisas, una realidad que amplía las brechas sociales en medio de la contracción económica.
Mientras persisten los apagones, la escasez de combustible y la inflación alimentaria, la venta de pollo en dólares reaviva el debate sobre precios, subsidios y el papel de las corporaciones estatales en la crisis cotidiana de los cubanos.

