
Madres y padres en Santiago de Cuba denunciaron que en algunas escuelas primarias se habría orientado a niños confeccionar una pulsera con sus datos personales, incluidos el nombre y el número de carné de identidad, bajo una justificación que generó alarma entre las familias: identificar a los menores “por si tiran bombas para sacar a Díaz-Canel”.
La denuncia fue difundida este martes por el comunicador social independiente Yosmany Mayeta Labrada, a partir del mensaje enviado por una madre indignada, cuya captura circuló en redes sociales. La publicación provocó reacciones de rechazo entre padres y ciudadanos, que consideran inaceptable exponer a niños de primaria a mensajes asociados con ataques, explosiones o escenarios de violencia política.
Familias denuncian miedo en niños de primaria
Según el testimonio difundido, la orientación habría llegado a familias de menores en edad escolar. La madre que alertó sobre el caso cuestionó el efecto emocional que este tipo de mensajes puede tener en los niños.
“Dime si eso no es manipulación y traumatizar a esos niños”, expresó la denunciante, en referencia a la forma en que se habría comunicado la supuesta indicación.
En los comentarios a la publicación, otras personas afirmaron haber recibido orientaciones similares en centros educativos o círculos infantiles. Una usuaria aseguró: “Es cierto, mañana hay reunión de padres para hablar de esto mismo. Sin palabras, y mi hijo preocupado que si vamos a morir, Dios mío pon tu mano de verdad en este país”.
Otro comentario citado en la denuncia señaló que en un círculo infantil también se habría pedido confeccionar “una especie de carnet plastificado con foto y todos los datos del niño”. Una tercera persona aseguró que le dijeron que, si no lo hacía antes del jueves, su hija no podría entrar a la escuela.
Psicólogos advierten sobre el impacto emocional
La preocupación principal de las familias no se limita al uso de datos personales de menores, sino al tipo de explicación que presuntamente acompañó la orientación. Padres consultados o citados en la publicación consideran que hablar de bombas, guerra o muerte ante niños pequeños puede provocar miedo, ansiedad e inseguridad.
Una especialista en psicología infantil consultada por Mayeta advirtió que “sembrar temor mediante discursos alarmistas puede dejar secuelas emocionales y generar inseguridad en los menores”, sobre todo en un contexto social marcado por tensiones, carencias y alta incertidumbre cotidiana.
Para varias familias, el problema está en la frontera entre una eventual medida de identificación o preparación y el uso de un discurso que puede ser interpretado por los niños como una amenaza real e inmediata. “Porque una cosa es preparar. Y otra muy distinta es asustar a los infantes”, escribió Mayeta al cerrar su publicación.
Adoctrinamiento político a niños cubanos
La denuncia reavivó cuestionamientos sobre la presencia de contenidos políticos en el sistema educativo cubano, especialmente cuando involucran a niños pequeños. En redes, algunos usuarios recordaron experiencias similares de décadas anteriores, marcadas por simulacros, discursos sobre ataques externos y mensajes de confrontación política desde la escuela.
“Tengo 41 años y recuerdo como nos preparaban para meternos en los túneles que hicieron por los años 90 porque los yankis nos querían atacar, fíjate si esa historia tiene años”, comentó una persona.
El episodio también se suma a denuncias recientes sobre actividades escolares de carga ideológica. Entre los casos citados por la fuente figuran reportes de niños escenificando juicios contra Estados Unidos en escuelas de La Habana, señalamientos sobre la salida de menores de centros educativos para participar en actos por el Primero de Mayo y críticas a materiales escolares con imágenes de Fidel Castro en ejercicios básicos.
Hasta el momento, según la información disponible en la denuncia, no se ha publicado una respuesta oficial de las autoridades educativas de Santiago de Cuba sobre la presunta orientación ni sobre el alcance de la medida.

