
La policía de Miami arrestó a un hombre, identificado como Carlos Alberto Menéndez, de 59 años, por el presunto robo de un bote y su intento de embestir a los oficiales en una persecución a través de la bahía de Biscayne.
Según su informe de arresto, compartido por Local 10, el dueño de la embarcación hurtada se encontraba cerca del malecón en 1155 Brickell Bay Drive, cuando observó a Menéndez trepando al bote, amarrado a unos 100 pies de distancia del malecón. El sospechoso utilizó una tabla de remo para acceder a este.
Sin titubear, Menéndez puso en marcha el navío y emprendió la huida hacia el norte en dirección a un puerto deportivo cercano; pero rápidamente cambió de rumbo y se dirigió al sur, tomando la Rickenbacker Causeway.
La situación llevó a la policía a iniciar una frenética persecución marítima. Oficiales marinos de diferentes jurisdicciones, incluyendo Miami, Miami Beach, el condado de Miami-Dade, Coral Gables, la Guardia Costera y la Comisión de Conservación de Vida Silvestre y Pesca de Florida, participaron en el intento de detener a Menéndez.
Durante la persecución, el sospechoso protagonizó momentos de alta tensión al intentar embestir repetidamente a las embarcaciones policiales, desafiando el peligro y generando una situación de alto riesgo para todos los involucrados.
Finalmente, tras una intensa carrera a través del Canal Intracostero cerca de Dinner Key Marina, el bote se detuvo abruptamente al suroeste de Key Biscayne y Stiltsville, permitiendo a los oficiales capturar a Menéndez.
De acuerdo con las autoridades, el presunto ladrón, quien no tiene hogar, fue puesto bajo custodia en el Centro Correccional Turner Guilford Knight con una fianza de 11.000 dólares. Un juez le notificó que enfrenta los cargos de robo de subvención en segundo grado, fuga y elusión de la policía, y operación imprudente de un bote.
De ser encontrado culpable por el robo, Menéndez podría enfrentar una sentencia de hasta 15 años de prisión. Además, por resistirse a un arresto, a su sanción se le aumentarían hasta cinco años de privación de la libertad y tendría que pagar una multa de 5.000 dólares.
El episodio destaca la importancia del trabajo conjunto entre distintas agencias policiales para garantizar la seguridad en las aguas de la ciudad y salvaguardar a la comunidad ante situaciones de riesgo.

