Durante una reunión presidida por el mandatario cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez con funcionarios del Ministerio de la Construcción (MICONS), tomó la palabra el primer ministro Manuel Marrero Cruz para recalcar que “la situación (en la Isla) puede empeorar”.
A la crisis económica mundial que está provocando la pandemia del coronavirus se le suma, en el caso cubano, todas las vicisitudes de la economía comunista.
Según Marrero Cruz, la Isla atraviesa por una “compleja situación producto del recrudecimiento del bloqueo, la aplicación de la ley Helms Burton y la persecución financiera que trae intrínseca y los intentos por evitar la llegada de combustible al país”.

En el cónclave estaban presentes además Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y los vice primeros ministros Inés María Chapman y Ramiro Valdés Menéndez, René Mesa Villafaña. También se encontraban Omar Ruiz Martín, miembro del secretariado del Comité Central del Partido y Ulises Guilarte de Nacimiento, secretario general de la CTC.
Todos ellos, ninguno elegido por el pueblo, discutieron soluciones siempre dentro del sistema comunista para incrementar “la producción de materiales de la construcción, la eficiencia de los procesos inversionistas y la sustitución de importaciones”.
“Si en el plan de desarrollo del país hemos establecido como prioridad la construcción, hay que resolver los problemas que están afectando los procesos inversionistas asociados a esta rama. Además, avanzar a los ritmos que demanda el país y que den respuesta a las prioridades planteadas”, aseguró el primer ministro en un discurso más enfocado en el populismo que en aportar soluciones concretas a los problemas reales.
También tuvo momento para referirse a la calidad y chapucerías de las construcciones estatales: “Hay que hacer casas con calidad, no hacer por cumplir. Ha habido mucha chapucería en ese sentido. Una vivienda no se puede declarar habitable si tiene problemas de calidad. Es una cuestión de principios y hay que resolverlo. Nosotros no construimos albergues de personas, construimos viviendas”.
El coronavirus está impactando a Cuba más que a otros países pues casi todo lo que se consume en la Isla es importado. “La situación puede empeorar porque muchas empresas que abastecen a Cuba han cerrado o disminuido sus producciones”, señaló el dirigente presagiando nuevas cadenas de desabastecimiento en la economía local.
“Tenemos que seguir construyendo. Habrá afectaciones, pero hay que identificar las prioridades, porque no se puede parar el desarrollo del país. Hoy más que nunca hace falta unidad, cohesión y avanzar unidos”, culminó Marrero Cruz en la habitual llamados al sacrificio de los dirigentes comunistas en busca de una supuesta sociedad mejor que en 61 años no acaba de aparecer.


Pero todos los de la foto están bien alimentados. La crisis, el bloqueo ni nada de eso a ellos les pasa factura.