
El Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés), conocido comúnmente como Food Stamps o bonos de comida, es un sistema federal que proporciona asistencia alimentaria a millones de estadounidenses de bajos ingresos.
Los beneficiarios reciben una tarjeta electrónica que les permite comprar alimentos en tiendas autorizadas. Sin embargo, en un intento por combatir la obesidad y mejorar la salud pública, los legisladores de Texas aprobaron una medida que prohíbe la utilización del dinero para comprar ciertos alimentos considerados perjudícales para la salud.
Alimentos que NO se pueden comprar con food stamps
La ley prohíbe la compra de bebidas azucaradas y dulces con los beneficios de SNAP. En específico, una bebida azucarada se define como cualquier bebida no alcohólica que contenga cinco gramos o más de azúcar añadido o edulcorantes artificiales.
Por ejemplo, este requisito puede dejar fuera a:
- Coca-Cola Regular
- Pepsi
- Sprite
- Mountain Dew
- Red Bull
- Gatorade
- Powerade
Cabe destacar que los jugos de frutas naturales y las bebidas lácteas no están incluidas en esta prohibición. Además de las bebidas azucaradas, los siguientes dulces también están prohibidos para su compra con beneficios SNAP:
- Barras de chocolate
- Caramelos duros y gomitas
- Chicles
- Dulces con chicles
- Dulces de gelatina
El Proyecto de Ley 379 del Senado, impulsado por la senadora Mayes Middleton, ha recibido apoyo tanto de autoridades locales como federales, incluyendo a la secretaria de Agricultura de EEUU, Brooke Rollins, quien respaldó la medida a nivel nacional. Para que se convierta en ley necesita la firma del gobernador, el republicano Greg Abbott. Eso se espera que suceda en las próximas semanas.
La nueva ley ha provocado un debate intenso. A favor de la medida, algunos defensores creen que es un avance hacia una alimentación más saludable para los texanos, lo cual tendría un efecto en menos gastos de atención hospitalaria. Sin embargo, críticos de la ley sostienen que las restricciones afectan negativamente a las familias de bajos recursos, limitando aún más sus libertades de consumo.
La medida afectará a unos 3.5 millones de texanos que actualmente reciben beneficios del SNAP. Algunos estados como Indiana, Iowa y Nebraska ya han implementado políticas similares. La transición para evitar la compra de ciertos alimentos requerirá la colaboración de minoristas y de la Comisión de Salud y Servicios Humanos del estado.
Al cierre del año fiscal 2024, aproximadamente 41.7 millones de estadounidenses recibieron beneficios del SNAP, lo que representa alrededor del 12.3% de la población total del país.
El beneficio promedio mensual por persona fue de $188, lo que equivale a aproximadamente $6.16 por día. Este monto ha sido objeto de debate, ya que muchos consideran que es insuficiente para cubrir las necesidades alimenticias básicas, especialmente en un contexto de inflación y aumento de los precios de los alimentos.
Migrantes irregulares no pueden acceder a los beneficios federales
Bajo la administración del presidente Donald Trump, se han implementado políticas que refuerzan la exclusión de inmigrantes indocumentados del acceso a programas de asistencia alimentaria como el SNAP.
El 19 de febrero de 2025, Trump firmó la Orden Ejecutiva 14159 titulada “Protegiendo al Pueblo Estadounidense contra la Invasión”, que instruye a las agencias federales a identificar y eliminar los beneficios públicos otorgados a inmigrantes indocumentados.