
Residentes del poblado de Arroyo Blanco, en el municipio Jatibonico, Sancti Spíritus, lamentan la trágica muerte de “Muni”, un vecino muy querido de la localidad que perdió la vida en un accidente de tránsito mientras conducía su motoneta. Este vehículo, conocido como “chivichana” entre los habitantes del lugar, era su principal medio de transporte y estaba en perfectas condiciones.
“Esa motoneta tenía su chapa y era la mejor del pueblo. El chofer era muy responsable”, expresó un vecino en redes sociales. Las palabras de admiración por la víctima se replicaron entre los habitantes del poblado, quienes recordaron a Muni como un conductor ejemplar.
Diversos testimonios aseguran que el accidente no fue causado por fallos mecánicos ni por imprudencias de su parte. Un breve video, difundido en el grupo Accidentes automovilísticos en Cuba, mostró cómo el vehículo era remolcado tras el incidente.
“Lamentablemente, la culpa no fue de él, ni de su motoneta, sino de otro conductor. Algo que puede ocurrir incluso a vehículos de fábrica”, comentó un allegado de la víctima. Sin embargo, los detalles del accidente aún no han sido esclarecidos.
Muni, conocido por recorrer largas distancias, como la ruta Jatibonico-Trinidad los fines de semana, era una figura familiar en las carreteras locales.
El accidente ha abierto un debate en torno a la seguridad de estos vehículos artesanales, comunes en Cuba debido a su bajo costo y practicidad. Mientras algunos los califican como “cajas fúnebres rodantes”, otros defienden su utilidad y destacan que su seguridad depende del conductor y las condiciones de manejo.
“Estos vehículos no son más peligrosos que otros, todo depende de cómo se usen y de las condiciones en las que se manejen”, argumentó un conductor en los comentarios del post.
Además, surgieron críticas hacia quienes presenciaron el accidente y prefirieron grabar con sus teléfonos móviles en lugar de brindar ayuda. Una usuaria del grupo Amigos de Arroyo Blanco calificó este comportamiento como una “falta de humanidad”.
El fallecimiento de Muni ha dejado un vacío profundo en Arroyo Blanco. Su familia y amigos han recibido innumerables muestras de solidaridad, y la funeraria local se abarrotó de vecinos que acudieron a darle el último adiós.


