
Lis Cuesta Peraza, esposa del presidente cubano Miguel Díaz-Canel, reapareció después de más de 10 días del paso del huracán Melissa por el oriente de Cuba. En un mensaje publicado en su cuenta de Twitter, la nacida en Holguín (una de las provincias más afectadas por el meteoro) destacó la fortaleza del pueblo cubano, peor no explicó por qué no acompaña a su marido en las visitas nacional y, sin embargo, va a todos los viajes internacionales.
“No hay huracán más fuerte que la voluntad de este pueblo”, dijo la mujer que se comporta como primera dama cuando le conviene. Su atrasado comentario ha generado gran controversia debido a la crisis que dejó el ciclón en la región oriental de Cuba.
El huracán Melissa dejó un saldo devastador, con miles de damnificados y graves daños en la infraestructura de las provincias orientales de Cuba. La ausencia de Cuesta Peraza durante los primeros días de la emergencia no pasó desapercibida, ya que su presencia en eventos internacionales y su apoyo incondicional al régimen castrista contrastan con la indiferencia mostrada ante la tragedia del pueblo cubano.
Lis Cuesta Peraza, nacida en Holguín en 1971, es actualmente la directora de Eventos del Ministerio de Cultura y ha sido una figura visible del oficialismo cubano, especialmente desde que su esposo asumió la vicepresidencia en 2013 y, más tarde, la presidencia de Cuba.
No hay huracán más fuerte que la voluntad de este pueblo.
Oriente volvió a demostrar lo que somos: amor, coraje y Revolución. ❤️🇨🇺 https://t.co/wgKw7nGL4V— Lis Cuesta (@liscuestacuba) November 7, 2025
Aunque ha sido una activa defensora del régimen y organizadora de eventos oficiales, Cuesta Peraza ha optado por rechazar el título de “primera dama”, prefiriendo definirse como “compañera” de Díaz-Canel.
La publicación de Lis Cuesta sobre el huracán, lejos de generar apoyo, provocó una ola de indignación entre los ciudadanos cubanos, quienes la acusaron de ser insensible a la difícil situación que atraviesa el país. Lisset Durán Cobas, por ejemplo, calificó a la pareja presidencial como un “par de descarados” por su aparente falta de empatía ante el sufrimiento del pueblo.
Otros comentarios, como los de Rosa Libertad y Raúl López, fueron aún más contundentes, acusando a Cuesta de ser una “dictadora” y de burlarse de las madres cubanas, quienes sufren las consecuencias de la crisis.
La frase de Cuesta, que resaltaba la “voluntad del pueblo”, fue interpretada como una burla cruel. Muchos usuarios, como Elsa Del Frade, señalaron que el verdadero huracán que ha devastado a Cuba durante más de seis décadas es el comunismo, que ha arrasado con la nación, mientras que Yamilka Elizondo comparó la “voluntad” mencionada por Cuesta con el instinto de supervivencia de un pueblo que lucha contra la pobreza extrema, la falta de alimentos y medicamentos.
Muchos usuarios hicieron hincapié en la desconexión entre la clase dirigente y las dificultades diarias de los cubanos comunes. Alida Peña y Damarys Acosta Tejas destacaron el contraste entre el estilo de vida de lujo de los altos funcionarios del régimen, que viajan por el mundo, y las penurias que enfrenta el pueblo cubano, luchando contra la escasez y la crisis.
Marilin Proenza Morgado se mostró escéptica sobre la genuinidad de la declaración de Cuesta, sugiriendo que podría tratarse de un “meme” dado el distanciamiento con la realidad que enfrenta la población. Miriam Martínez y Jose Manuel Seoane Cid señalaron que tarde o temprano llegará el “ajuste de cuentas” para aquellos que han ignorado el sufrimiento del pueblo.


Respeten a Liz Cuesta, Esa valiosa y revolucionaria compañera no está para esforzarse ni enfangarse los zapatos desandando por los montes y preocupándose por los desagradables destrozos del ciclón. Nuestra compañera debe estar preparada y con las maletas hechas para volar hacia el extranjero junto a siempre presto responsablemte a luchar por el bienestar del pueblo sucio y asqueroso pueblo cubano