
Es asombroso cómo, a pesar de la muerte del dictador Fidel Castro hace casi una década, algunas personas siguen manteniendo una devoción tan ciega hacia él que se sienten obligadas a escribirle cartas como si aún estuviera presente.
Este es el caso de Denisse Hernández Delgado, una joven que celebra con orgullo haber obtenido el carné del Partido Comunista de Cuba (PCC), un acto que para ella tiene un profundo significado personal. Sin embargo, su carta al fallecido dictador refleja una falta total de conciencia sobre la situación crítica de Cuba, al tiempo que muestra una lealtad inexplicable hacia un régimen que ha condenado al pueblo cubano a vivir en una crisis económica, social y humanitaria sin fin.
En su misiva, Denisse afirma: “No podía dejar de contártelo. Hay cosas que se llevan en el alma, y esta es una de ellas.” Su orgullo por recibir el carné del PCC la lleva a describir este momento como algo único, más allá de un simple trámite burocrático.
“Militar no es solo un deber que emana de las estructuras del Partido, es un acto de coherencia personal”, escribe, como si el hecho de formar parte de una estructura que perpetúa la pobreza y la represión fuera un acto de pureza ideológica.
Esta es la misma estructura que mantiene a millones de cubanos sumidos en la desesperación, mientras una minoría, como Denisse, se siente satisfecha con las dádivas que el régimen reparte a quienes se alinean con él.
Lo más impactante de su carta es la afirmación que hace sobre su militancia: “Yo me siento profundamente orgullosa de tener este carné.” Esta frase resalta la desconexión entre la realidad de los cubanos de a pie y la burbuja de privilegios que algunos, como ella, parecen haber creado en su mente.
La joven asegura que, a pesar de los problemas del sistema, su militancia es “un acto de coherencia personal” y que su compromiso no depende de la actitud de otros militantes. “No importa si hay militantes menos comprometidos, si algunos lo ven como trámite. Yo lo recibí por mi conducta, por mis ideales,” asegura, como si el Partido Comunista de Cuba fuera sinónimo de una causa noble y justa, cuando en realidad ha sido el principal responsable de las políticas que han arruinado el país.
Denisse también se refiere a Fidel Castro de manera casi reverente, escribiendo: “Me queda estudiar a ti, al Che, a Martí. Me queda seguir construyendo.” Esta frase revela su profunda admiración por los tres líderes que, en su mente, siguen guiando la Revolución, a pesar de que su legado ha sido manchado por la represión, la censura, el control y la falta de libertades fundamentales.
Fidel Castro, que impuso un sistema que ha sometido a los cubanos a más de seis décadas de miseria, es retratado por Denisse como una figura a la que se le debe lealtad inquebrantable.
El hecho de que Denisse se sienta tan conmovida por el simple hecho de ingresar al Partido Comunista y le dedique una carta a Fidel, casi diez años después de su muerte, refleja la magnitud de la devoción a un régimen obsoleto.
Es una barbaridad insólita que, en lugar de reflexionar sobre los horrores vividos por su pueblo, ella decida continuar la adoración hacia un hombre que, lejos de liberar a Cuba, la ha sumido en la opresión y el aislamiento.
Su devoción ciega a la ideología comunista y su respaldo incondicional a un sistema que ha destruido la economía de la isla, que ha condenado a millones a vivir en la pobreza, que ha despojado a los cubanos de sus derechos más fundamentales, solo puede ser entendida como una falta de conciencia de la realidad que enfrenta Cuba.
La carta de Denisse no es solo un acto de amor hacia Fidel, sino una representación de cómo el régimen ha logrado que algunos, aún hoy, sigan viendo al comunismo como un salvador, a pesar de que la isla está atrapada en una profunda crisis económica, social y demográfica provocada por las políticas del propio gobierno que ella adora. La Revolución que ella defiende es, en realidad, la causa de la crisis que tantos cubanos sufren.


Denisse, el único legado que ha dejado Fidel Castro en Cuba es la miseria que hoy se está viviendo en ella.
No es culpa de Diaz-Canel, fue Fidel quien destruyó la economía del País. Diaz-Canel solo quiere mantener la “Continuidad”, que no es mas que vivir a sus anchas al margen de las necesidades del pueblo…
Que pena me das Denise, espero que nunca te arrepeintas de esas palabras y que tu conciencia este tranquila, iluminada no ,por la falta de electricidad en Cuba solo veras obscuridad y desolacion
Espero tambien nunca verte emigrar de ese pais que tento amas o es que estas buscando una beca en otro pais o hemisferio, de ser asi aun siento que estas totalmente en negacion de algo que nunca sera y es un Futuro mejor para tu pais pues eso alli no lo hay .