
Una perrita llamada Kylie, compañera inseparable de una señora mayor en La Habana, desapareció el 5 de julio alrededor de las 5:30 p.m. en las cercanías del Hospital Ortopédico Frank País, en el municipio de La Lisa. Ante esta situación, se ha lanzado un llamado de ayuda urgente para tratar de encontrar a la mascota.
A través de redes sociales, la activista animalista Yenney Caballero fue la primera en divulgar la alerta, pidiendo ayuda para encontrar a la perrita de 8 años, que ha sido el apoyo emocional de la mujer desde que su hija emigró de Cuba.
La hija de la dueña, Flavia Álvarez, expresó su desesperación en las redes sociales, destacando la relación especial entre su madre y la mascota. “Es la única compañía de mi madre en Cuba. Lleva 8 añitos con nosotros, es una perrita muy buena y noble, nunca ha estado en la calle ni sabe cómo enfrentarse ni a un carro”, escribió.
Además, ofrecieron una recompensa de 300 dólares a quien pueda devolver a Kylie en buen estado. La familia ha agradecido profundamente el apoyo de la comunidad de La Habana, señalando que las personas que han compartido la imagen de la perrita les han dado “esperanza en esta pesadilla”.
Los números de contacto para quienes tengan información sobre el paradero de la perrita son los siguientes: 56619146, 54311191, 58340544, 56454462 o 76454462.
Macabro hallazgo: carne de perro y gato en el mercado negro
La desaparición de mascotas podría estar ligada al tráfico de carne bajo engaños. Un ejemplo de ello, ocurrió en la provincia de Holguín, donde la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) arrestó a dos personas en un ómnibus proveniente de Ciego de Ávila cuando llevaban paquetes sospechosos.
Tras realizar una inspección, las autoridades descubrieron 266 libras de carne de perro y 384 libras de carne de gato, presuntamente destinadas a la venta en Holguín. La carne de estos animales estaba camuflada como productos cárnicos habituales, listos para ser comercializados en el mercado negro sin cumplir con los estándares sanitarios requeridos.
Este descubrimiento ha puesto de nuevo en el centro del debate la seguridad alimentaria en Cuba y la preocupación por el control de los productos que circulan en el mercado informal. Además, ha reavivado las denuncias sobre el abuso animal en la Isla, donde se teme que personas inescrupulosas sacrifiquen animales domésticos para vender su carne como si fuera la de otros animales.
Este tipo de prácticas ilegales no solo son un riesgo para la salud pública, sino también un reflejo de la falta de cumplimiento de las leyes en Cuba.

