
Kimberly Cheatle, directora del Servicio Secreto de Estados Unidos desde agosto de 2022, renunció este martes tras recibir intensas críticas ante los errores cometidos por esta agencia en un mitin de Donald Trump en Butler, Pensilvania, donde el expresidente fue víctima de un intento de asesinato.
“A la luz de los acontecimientos recientes, he tomado con gran pesar la difícil decisión de dejar el cargo de directora”, dijo Cheatle mediante un comunicado. Tras consultar a fuentes familiarizadas con este tema, la cadena NBC comentó que la renuncia se produjo luego de varios llamamientos de legisladores.
Ayer mismo, Cheatle compareció ante la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes, donde reiteró su responsabilidad por el fallo en la seguridad y aseguró estar cooperando con las investigaciones en curso sobre el atentado, realizado por el joven Thomas Matthew Crooks, con un rifle AR-15.
En esa reunión, los congresistas republicanos protestaron por la negativa de la entonces funcionaria a responder la mayoría de las preguntas, argumentando la existencia de varias investigaciones activas.
El atentado ocurrió el pasado 13 de julio, cuando el muchacho de 20 años abrió fuego contra el candidato presidencial del Partido Republicano y la multitud congregada en un mitin de campaña.
Según un parte médico firmado por Ronny Jackson, quien fue doctor del exmandatario en la Casa Blanca, Trump terminó con una herida de 2 cm de ancho en la oreja derecha, que le provocó una notable hemorragia.
En el incidente murió Corey Comperatore, un ingeniero y exbombero voluntario, quien protegía a su familia en el momento del ataque; además, los ciudadanos David Dutch, de 57 años, y James Copenhaver, de 74, fueron movilizados a un hospital al presentar heridas de gravedad.
El agresor había trepado a un tejado a unos 140 metros del expresidente, fuera del perímetro de seguridad. Testigos habían alertado desde dos minutos antes de los disparos sobre la sospechosa presencia del atacante, quien fue abatido por agentes del Servicio Secreto.
Los motivos del tirador aún son desconocidos. Hasta ahora no se ha identificado su relación con una ideología política, pero sí se confirmó que en su celular había fotografías de Trump, el presidente Joe Biden, otros políticos de alto perfil y de Ethan Crumbley, autor de un tiroteo en una escuela de Míchigan en 2021.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), del cual depende el Servicio Secreto, anunció el domingo pasado el inicio de una investigación independiente ordenada por Biden.
Esta investigación, que debe concluir en 45 días, incluirá a destacados miembros de ambos partidos, como Janet Napolitano, exsecretaria de Seguridad Nacional con Barack Obama, y Frances Townsend, exasesora de Seguridad Nacional de George W. Bush.

