
El influencer cubano Darwin Santana expuso pruebas exclusivas del almacén, propiedad de Sandro Castro, nieto de Fidel Castro, desde el cual se abastece de bebidas el bar EFE. Este negocio, que se ubica en La Habana, estaría siendo utilizado para prácticas de lavado de dinero en Estados Unidos.
Según el youtuber y activista por la libertad de Cuba, el nieto favorito del difunto dictador se apoderó de la casa ubicada muy cerca de 5ta Avenida para utilizarla de almacén, dado que siempre está vigilada por la seguridad del Estado que permite todos sus negocios. Sandro es intocable por su “sangre azul”, a diferencia de otros cubanos que tratan de emprender un negocio en hostil ambiente empresarial imperante dentro del régimen comunista.

El inmueble en cuestión era utilizado por Fidel Castro para reflexionar, pero ahora está lleno de cajas de cervezas y bebidas alcohólicas premium. En las imágenes tomadas por un agente infiltrado se observan grandes cantidades de cerveza Cristal, rones y otras bebidas importadas de alta gama, como el Havana Club Máximo, valorado en más de 2.000 euros en tiendas europeas. También se guardan vehículos de lujo utilizados para mover mercancías, incluidos un Mercedes Benz y un automóvil de perfil bajo.
Las imágenes presentadas en el canal El Mundo de Darwin evidencian la magnitud de los privilegios de Sandro. Mientras la población enfrenta escasez de recursos básicos, él organiza fiestas con langostas y carne de res en la terraza de esta propiedad. Estos detalles subrayan la profunda brecha entre la élite vinculada al régimen y el pueblo cubano.

Santana acusa a las autoridades cubanas de ignorar estos actos de corrupción. Mientras los ciudadanos comunes enfrentan severas penalidades por “acaparamiento”, Sandro almacena productos de lujo sin represalias. Este trato preferencial refleja el favoritismo hacia los herederos del régimen y cuestiona el compromiso del gobierno con la justicia.
En ese sentido, también tiene responsabilidad el tío de Sandro, Raúl Castro, quien es señalado como cómplice pasivo de estas acciones. Según Santana, su falta de acción convierte al exmandatario en un facilitador de la corrupción.
El material también vincula a la familia Castro con actividades de tráfico de drogas y lavado de dinero en Estados Unidos. Parte de los fondos obtenidos en Cuba se habría enviado a este país para ser reinvertidos en negocios como agencias de viajes y paqueterías, permitiendo así su legitimación.

