
La posible caída del régimen cubano ha cobrado relevancia en el escenario político internacional con el fin de la dictadura de Bashar al-Ásad en Siria y la llegada a la presidencia de EEUU de Donald Trump, quien ha nombrado a Marco Rubio como secretario de estado.
En ese contexto, el abogado Marcell Felipe, una de las figuras más preponderantes del exilio cubano en la Florida, respondió a la pregunta de si los próximos cuatro años serían el “ahora o nunca” para la caída del castrismo. El debate se ha incrementado, pues Cuba no estaría tan protegida por Rusia, ya que Vladímir Putin no pudo hacer nada por la Siria de Al-Asad, a pesar de estar más cerca geográficamente y tener una base militar allí.
Aunque Felipe descartó una invasión militar, resaltó la posibilidad de una negociación en la que figuras como Miguel Díaz-Canel y Manuel Marrero abandonen el poder. Subrayó que cualquier acuerdo excluye a la familia Castro, cuya permanencia representa un obstáculo insalvable para la democratización.
El abogado contó que en la anterior administración Trump, “la única razón por la cual no se tomaban [medidas] según me cuenta personas que estuvieron en la administración y que estuvieron en esos debates, es porque no existía un plan concreto de qué sucede el día siguiente de la caída del régimen. Creo que estamos trabajando para que exista ese plan”.
Sin embargo, el impulso final para que Trump escoja algunas de las opciones que tendría sobre la mesa para solucionar el caso de Cuba lo tendría Marco Rubio. Felipe dijo que el próximo secretario de Estado podría desempeñar un papel histórico en los próximos meses, sugiriendo que el cambio podría ser cuestión de tiempo si se concreta un plan sólido para el “día después”.
Rubio, con aspiraciones de influir en decisiones ejecutivas, tendría la capacidad de articular una estrategia que contemple tanto presiones económicas como acciones diplomáticas. Conocido por su postura firme hacia el régimen cubano, el floridano capitalizaría el apoyo de una administración estadounidense más alineada con los intereses del exilio cubano.
Entre las estrategias que se implementaría se encuentra un bloqueo naval total, medida que Felipe considera efectiva para asfixiar al régimen sin recurrir a una intervención militar. Según el activista, esta acción desataría una crisis interna que acelere el colapso del sistema, facilitando el camino hacia una transición ordenada.
Además, la cooperación de EEUU en términos de inteligencia y logística con sectores opositores y militares descontentos dentro de la Isla se presenta como otra herramienta clave complementaria.
El régimen, por su parte, continúa utilizando estrategias como la represión interna y el fomento de éxodos masivos para mantenerse en el poder. Según Felipe, estos movimientos deben ser considerados agresiones que exigen una respuesta contundente de la comunidad internacional y de EEUU en particular.
Un elemento central en cualquier transición será la demanda de justicia por parte del pueblo cubano, que busca responsabilizar a quienes cometieron crímenes bajo el régimen. Felipe subrayó que la única exigencia al régimen actual es su salida total del poder, dejando que los cubanos decidan cómo abordar la reconciliación y la justicia.


oiga felipe deje de estar engandeciendo al TAL RUBIO QUE LLEVA ANOS Y NO HACE NADA NI DEFENDIO A TRUMP NO SE COMO TRUMP ELIGIO A ESES NINGUNO DE LA FLORIDA SIRVE SI NO AL TIEMPO FELIPE DEJE DE POLITIQUIAR TANTO QUE NADA VA PASAR EN CUBA SI CUBA Y EU NON ALIADOS NO ME JODAN Y LOS CUBANOS EN CUBA NADA VAN HACER SOLO TOMAR CERVEZA Y YO SOY ANTI COMUNISTA PORQUE ESTUBE EN UN CAMPO DE CONCENTRACION EN CUBA Y NINGUNO DE USEDES TIENEN HUEVOS DE MENTAR ESOS CAMPOS DE CONCENTRACION COBARDES QUE SON