
En la Cuba actual, donde los alimentos básicos se han convertido en un lujo para muchos hogares, los robos también parecen adaptarse a la escasez. Así lo demuestra el insólito caso ocurrido en Bayamo, donde un hombre denunció que le vaciaron parte de sus reservas de arroz y azúcar a través de una persiana.
La víctima, identificada como Juan Luis Vasallo, contó que el ladrón utilizó un método tan simple como ingenioso: una cuchara y un vaso medidor para sacar poco a poco los alimentos desde el interior de la vivienda.
El video fue compartido por el periodista independiente Alberto Arego através de su página de Facebook. Según el relato de la víctima, él salió de la casa y la persiana de la cocina había quedado abierta. El tiempo de su ausencia fue suficiente para que alguien, desde el exterior, introdujera los utensilios y comenzara a extraer el contenido de los recipientes.
Una cucharada tras otra
El procedimiento, aunque rudimentario, demuestra una paciencia notable. Con una cuchara y un vaso para medir arroz, el ladrón fue sacando los granos y el azúcar poco a poco hasta llevarse todo el contenido de los frascos de almacenamiento.
No se trató de un robo violento ni de un asalto nocturno con herramientas sofisticadas. Fue, más bien, un trabajo casi artesanal, ejecutado cucharada a cucharada.
“Lo que está pasando en Cuba, a quien usted se lo cuente, no lo va a creer”, comentó Vasallo al relatar lo sucedido. “Sé quién fue, pero ¿para qué ir a la policía?”, se lamenta el señor en el video.
El hombre asegura incluso que sospecha quién pudo haber sido el responsable. Revela que se trata de delincuentes del barrio y que, incluso, conoce a alguno de ellos. Sin embargo, reconoce que no tiene intención de acudir a la policía. “Yo sé quién fue, pero ¿para qué?”, lamentó.
Y es que esta es una sensación cada vez más extendida entre muchos cubanos: la desconfianza en que las autoridades puedan resolver este tipo de situaciones, o cualquier otra, en medio de una crisis económica que ha disparado los pequeños robos y las llamadas “raterías”.
Cuando robar comida en Cuba se vuelve cotidiano
Más allá de lo pintoresco del método, el episodio deja al descubierto una realidad mucho más dura. En la Cuba actual, productos tan básicos como el arroz o el azúcar se han convertido en bienes codiciados. La escasez prolongada, la inflación y los bajos salarios han empujado a muchas personas a situaciones límite.
Por eso, lo que podría parecer una anécdota curiosa termina siendo también un síntoma de la crisis: alguien que roba comida con una cuchara a través de una persiana no está buscando riqueza. Está buscando algo mucho más básico: un alimento que poner en su mesa.

