
Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, volvió a referirse a Cuba durante una entrevista con Fox News en la tarde del martes 31 de marzo.
El cubanoamericano describió como trágica la situación actual de Cuba, un país que en su criterio necesita un cambio económico y político urgente. EEUU está comprometido con que eso suceda y, por lo tanto, explicó cuándo “tendremos más noticias” sobre el tema, asegurando que “pronto”.
Durante esa intervención, Rubio cargó contra el modelo económico y político vigente en Cuba. Aseguró que se trata de un esquema que no funcionaría en ningún otro lugar y remarcó que, literalmente, “no hay economía” en el país.
Rubio sostuvo que Cuba necesita dos reformas de fondo para salir de su deterioro: una económica y otra política. En su criterio, no es posible corregir la situación material del país sin alterar antes la estructura de poder.
“No se puede arreglar su economía si no se cambia su sistema de gobierno”. Con ello, vinculó cualquier recuperación con una transformación política.
SECRETARY RUBIO: Cuba is in need of two things: economic reform and political reform.
You cannot fix their economy if you don’t change their system of government. pic.twitter.com/YSZX98zevO
— Department of State (@StateDept) April 1, 2026
El jefe de la diplomacia estadounidense también responsabilizó a las autoridades comunistas, que llevan 67 años en el poder, por la incapacidad de resolver los problemas estructurales de la nación. Según dijo, quienes controlan el aparato gubernamental no han logrado ofrecer salidas a la crisis.
El 28 de marzo pasado, en una cumbre en París para reunirse con los líderes del G7, Rubio sugirió que “tal vez ahora haya una oportunidad para un cambio en Cuba”.
Este “tal vez ahora” está marcado por un contexto de debilidad interna en Cuba, mayor presión externa y una administración estadounidense dispuesta a emplear tanto la sanción como la negociación para provocar un cambio.
Incluso comentó que el tema Cuba fue tratado en el G7, el club que agrupa a las siete naciones más poderosas del planeta con excepción de Rusia, China y la India.
Las reiteradas declaraciones de Rubio se producen mientras la actual administración republicana coloca a Cuba entre sus prioridades. El 17 de marzo, Donald Trump dijo que Washington haría “algo con Cuba” muy pronto, y el 27 de marzo afirmó en Miami que “Cuba era la siguiente”.
Bajo ese contexto, la promesa de que “pronto” habrá más noticias sobre la Isla eleva la expectativa sobre la ejecución del plan de Washington que pareció cambia un poco al permitir la entrada a Cuba de un barco ruso cargado de petróleo.
Durante dos meses, se ejerció presión para que el régimen castrista no recibiera importaciones de hidrocarburos. La acción que amenazaba con aranceles a los proveedores extranjeros pretendía crear presión en la cúpula gobernante para obligarlos a negociar.
Las conversaciones reportadas primero en numerosos medios de prensa y luego reconocidas por ambas partes parecen estar estancadas actualmente. Analistas opinan que el respiro permitido por EEUU, concediendo la entrada de petróleo ruso al puerto de Matanzas, pudiera significar que Washington habría optado por una opción al estilo de Venezuela para Cuba.

