
Inspectores estatales del Departamento de Agricultura y Servicios al Consumidor de la Florida (FDACS, por sus siglas en inglés) emitieron recientemente cinco órdenes de suspensión de uso contra el supermercado Miri, ubicado en el 1574 W. 39 Place, Hialeah, tras detectar graves incumplimientos de normas de limpieza y seguridad alimentaria en sus instalaciones.
La inspección, realizada por los funcionarios Francis Odio y Caridad Delgado, reveló que el establecimiento carecía de lavamanos en las áreas de procesamiento y no contaba con un fregadero de tres compartimentos, indispensable para lavar, enjuagar y desinfectar a mano los utensilios que entran en contacto con los alimentos.
Entre los equipos afectados se encontraban una sierra de cinta con restos de comida incrustados y una cortadora de fiambres con residuos acumulados detrás de la cuchilla. Además, no se disponía de termómetros de sonda para evaluar y mantener el control de temperatura de los productos.
Durante la inspección se encontraron alimentos abiertos en la cámara frigorífica, incluyendo hígado crudo, tiras de res, pescado, paleta de cerdo, costillas y pan crudo listo para hornear.
Todos estos productos recibieron órdenes de suspensión de venta, mientras que las áreas de procesamiento fueron suspendidas para uso hasta cumplir con los requisitos sanitarios.
Las otras órdenes de suspensión afectaron a varias cámaras frigoríficas. La cámara principal alcanzaba los 51 grados Fahrenheit, mientras que las cámaras al aire libre para lácteos y carnes oscilaban entre 50 y 55 grados, muy por encima del límite permitido de 41 grados.
Productos como pechugas de pollo crudas y chuletas de cerdo alcanzaron temperaturas entre 47 y 50 grados, y fueron suspendidos de venta inmediata.
Los inspectores también detectaron acumulación de sustancias negras similares al moho en paredes cercanas a las cámaras frigoríficas, moscas muertas en la cámara de carne a granel y presencia de insectos voladores en todas las áreas de venta y procesamiento.
Las bandejas de espuma desechables para carne no se almacenaban en sus embalajes originales, exponiéndolas a contaminación. La inspección evidenció además daños estructurales, como placas de techo y suelo faltantes o dañadas, estantes oxidados con productos comestibles y suciedad acumulada en las cámaras y estanterías.
Asimismo, se observó que un empleado del área de procesamiento no se lavó las manos antes de manipular alimentos abiertos, y un dispositivo de control de insectos colgaba sobre la cortadora de fiambres, representando un riesgo adicional de contaminación.
El FDACS indicó que las órdenes de suspensión se levantarán únicamente después de que Miri Supermarket instale un fregadero de tres compartimentos, un lavamanos con agua fría y caliente, un desinfectante químico con tiras reactivas y un termómetro de sonda delgada.
Además, el establecimiento opera sin un permiso de alimentos válido para el año 2025, lo que aumenta la gravedad de las violaciones detectadas y plantea riesgos directos para la salud de los consumidores que compran en el supermercado.

