
Sandro Castro, heredero del apellido más polémico de Cuba, decidió regalarle al mundo otro de sus videos “trascendentales”, esta vez desde una piscina vacía en el abandonado edificio Ríomar, en Playa. Rodeado de sus inseparables secuaces en modo estatua —silencio sepulcral y gafas oscuras—, lanza un discurso dirigido al presidente Donald Trump, con su ya habitual tono mesiánico y estilo teatral.
“Presidente Donald Trump, ya ni las Cristach te hacen efecto”, arranca el joven Castro, para luego entrar en un torbellino de frases atropelladas en supuesta defensa de los migrantes: “No los veas como enemigos. Tu nación fue construida con emigrante… ayudan a fortalecer la economía… Patria es Humanidad”.
Todo esto entre banderas cubanas ondeando y una frase escrita en su torso con pintura roja: “Fuerza, América Latina”, por si alguien tenía dudas de que la cosa iba en serio.

Como buen final de telenovela, Sandro cierra el espectáculo cayendo de rodillas, soltando un grito desgarrador, quizá buscando conmover a Trump, o tal vez simplemente porque sí.
Las cuentas etiquetadas en la publicación incluyen perfiles oficiales de Donald Trump, el senador Marco Rubio, la congresista María Elvira Salazar, así como los medios Univision y Telemundo, y el gobierno de Quintana Roo, en México.
Lejos de pasar desapercibido, el nieto del fallecido dictador ha ido construyendo una imagen de influencer político accidental. Muchos lo ven como una especie de “bufón” que se graba a sí mismo como si estuviera en un videoclip mal producido.
Sandro también aprovechó el Día de los Padres para compartir su visión del origen de la vida: “Yo antes vivía alojado en unos huevos. Era un pequeño espermatozoide y luego creció esta inmensa criatura”, se felicitó, sin pudor. Y como colofón, pidió a todos los “puretanos” que se tomaran una “Cristach” y se fumaran un “tabacach” en su honor. Un brindis que nadie pidió, pero que ya es parte de su repertorio.
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Con cada aparición, Sandro refuerza su papel de showman tropical. Sus mensajes absurdos, frases hechas y estética kitsch, siguen dividiendo al público entre la carcajada y el desconcierto.
Lo cierto es que, entre gritos, pinturas en el pecho y performances en ruinas, el nieto de Fidel Castro sigue reclamando su espacio en el circo mediático cubano, mientras su contexto continúa marcado por el descontento y la emigración.


Este nieto de un verdadero dictador con mas de medio siglo de presidente sin haber sido elegido por el Pueblo cubano, esta mas loco que una chiva 😂 con sus ridiculeces.
YO PENSE QUE LOS BUFONES DE LAS CORTES EUROPEAS SE EXTERMINARON, PERO NO ES ASI QUEDA ESTE BUFON, DELICUENCIAL PARA HACER PAYASADAS
Por diooooosss pero si no sabe no hablar este muchacho… !!! de nada le ha servido el apellido, a este fue al que dejaron estudiando en las escuelas cubanas por eso dice “en las protestas que hubieron” en vez de “hubo”…. El hombre nuevo.