
El Tribunal Provincial Popular de Santiago de Cuba condenó este martes a 12 años de privación de libertad a un empleado del Hospital General ‘Saturnino Lora’ por el robo de 5.742 litros de combustible.
El acusado, aprovechando su cargo, vendió el diésel en el mercado informal y sustituyó el líquido con agua para ocultar el faltante. Esta acción inhabilitó los grupos electrógenos durante un apagón, interrumpiendo el soporte vital de pacientes críticos.
El implicado se desempeñaba como especialista B en ahorro y uso racional de la energía. Según el informe judicial, era el único responsable del control del combustible destinado a los generadores de emergencia.
La investigación determinó que el trabajador extrajo el hidrocarburo de los depósitos principales. Para evitar sospechas durante las inspecciones de control económico, rellenó los tanques de reserva con agua.
La maniobra afectó directamente al Hospital Provincial y al Cardiocentro. Cuando ocurrió una desconexión del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), los equipos de emergencia succionaron el agua y quedaron inoperantes de forma inmediata.
La falta de energía interrumpió el tratamiento de cinco pacientes conectados a ventiladores pulmonares mecánicos en la Unidad de Servicios Intensivos. Los médicos debieron actuar bajo condiciones críticas para garantizar la vida de los internos.
Además del riesgo humano, la mezcla de agua y combustible causó daños materiales en la infraestructura técnica. El informe técnico confirmó la obstrucción y rotura de filtros protectores y decantadores de los equipos.
El órgano judicial declaró al acusado responsable de los delitos de “apropiación indebida” y “sabotaje”. Ambas figuras legales están tipificadas y sancionadas rigurosamente dentro del Código Penal vigente en la isla.
La sentencia conjunta de 12 años incluye sanciones accesorias como la privación de derechos públicos. También se le prohibió el ejercicio de cargos similares y la salida del territorio nacional.
El tribunal fundamentó la severidad de la pena en la gravedad de la transgresión del encargo estatal. Los jueces destacaron el impacto negativo en pacientes que dependían de la respiración mecánica para sobrevivir.
La sentencia subraya que el delito ocurrió en un escenario energético de alta complejidad. El tribunal consideró este contexto como un agravante debido a la vulnerabilidad del sistema sanitario ante los cortes eléctricos.
El delito de sabotaje en Cuba conlleva penas de hasta 15 años cuando se dañan fuentes energéticas prioritarias. Por su parte, la apropiación indebida penaliza la sustracción de bienes confiados para su custodia.
La nota oficial concluye que el proceso no ha cerrado definitivamente de forma administrativa. Tanto el sancionado como la Fiscalía mantienen el derecho de interponer recursos de apelación contra la decisión judicial.

