
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) divulgó en su más reciente informe que la crisis en Cuba seguirá por al menos dos años. En la región, solo a Haití se le pronostican peores números que a la Isla dominada por el comunismo desde hace 66 años.
Al cierre del 2025, Cuba debe cerrar con una contracción del 1.5% en el Producto Interno Bruto (PIB). La recesión técnica podría tener un respiro en el 2026, cuando las proyecciones apuntan a un estancamiento en torno al 0.1%.
El economista Pedro Monreal advierte que la CEPAL ubica a Cuba en la clasificación de “país con inflación crónica” (la tercera más alta en 2024); es decir, entre los cinco países con datos tan malos que se excluyeron del cálculo de los promedios regionales y subregionales.
2/3 Otro dato interesante del informe de CEPAL es que Cuba aparece clasificada como “país con inflación crónica” (la tercera más alta en 2024), es decir entre los 5 países con datos tan malos que se excluyeron del cálculo de los promedios regionales y subregionales pic.twitter.com/PSQqcGdyNy
— Pedro Monreal (@pmmonreal) August 5, 2025
La predicción, dada a conocer este lunes, subraya la inflación crónica que ha afectado a Cuba, la cual es la tercera más alta en la región para 2024, alcanzando un 31.3% y proyectándose a una disminución gradual hacia un 24.9% para 2025.
Algunos sugieren que los datos que aparecen en el informe son muy conservadores, por lo cual la realidad pudiera ser peor. La CEPAL hace sus propios cálculos y proyecciones, pero utiliza los datos proporcionados por el propio régimen castrista. El gobierno acostumbra a maquillar los resultados económicos.
La CEPAL también destacó la importancia de una política fiscal transformadora y la necesidad de captar más recursos privados para mejorar la situación económica en Cuba. A la par, se mencionó la importancia de fortalecer las instituciones financieras y mejorar la cooperación internacional. Sin embargo, en el contexto cubano, estos cambios parecen difíciles de lograr debido a la falta de transparencia en la gestión económica del país.
Inversión desproporcionada en el turismo
Pese al complejo clima económico, el régimen comunista sigue priorizando la inversión en el turismo en detrimento de sectores como la salud, educación y agricultura. En un análisis reciente, Monreal critica duramente la política económica cubana en torno a la inversión en el sector turístico, calificándola de un grave error estratégico.
El economista destaca que, entre 2017 y 2024, la inversión turística representó un 38.5% de la inversión total del país, mientras que casi dos tercios de la capacidad hotelera permanecieron vacíos. Esta disparidad no fue una fatalidad, sino una consecuencia directa de una mala decisión política.
El autor argumenta que priorizar el turismo no responde a un modelo de desarrollo sostenible, sino a un enfoque inmobiliario que, en algunos casos, llegó a representar la mitad de la inversión nacional en 2020, un año marcado por la crisis pandémica.
9/18 También es problemática la presentación del turismo como una transformación avanzada de la especialización internacional de Cuba hacia los servicios que reemplazaría exportaciones de bienes. Los datos indican una trayectoria problemática pic.twitter.com/8bZAFEldAL
— Pedro Monreal (@pmmonreal) August 4, 2025
Además, señala que el gobierno cubano nunca ha demostrado con datos sólidos que el turismo sea un motor real para el desarrollo de otros sectores productivos del país, a pesar de los argumentos oficiales sobre los “encadenamientos productivos”.
Monreal critica la falta de transparencia en los datos, particularmente sobre los ingresos netos del turismo, que se presentan de forma distorsionada al mostrar solo los ingresos brutos. También cuestiona la presentación del turismo como una transformación de la especialización internacional de Cuba, ya que los datos muestran una tendencia decreciente en el peso del turismo sobre las exportaciones de bienes.
En Cuba persiste un modelo turístico extractivista que favorece intereses corporativos y capitaliza activos a costa de necesidades sociales urgentes.

