
El Servicio Secreto (USSS, por sus siglas en inglés) puso en marcha un amplio operativo y reforzó la seguridad en el entorno de la Casa Blanca, tras registrarse un tiroteo cerca de la sede presidencial poco después de la medianoche del domingo.
El jefe de Comunicación del USSS, Anthony Guglielmi, informó que agentes de esa corporación respondieron a reportes de disparos en la zona de Lafayette Park y realizaron una búsqueda exhaustiva en el parque y sus alrededores.
Ese rastreo, sin embargo, no permitió ubicar al presunto responsable en las horas iniciales de la investigación. El operativo se amplió de inmediato con la participación del Departamento de Policía Metropolitana de Washington D.C. y de la Policía de Parques de Estados Unidos.
We are investigating overnight gunfire in the area of Lafayette Park in conjunction with @DCPoliceDept and @usparkpolicepio. Anyone with information is urged to call DC Police at 202-727-9099 or text 50411 pic.twitter.com/AAUJd8Wt7L
— Anthony Guglielmi (@AJGuglielmi) April 5, 2026
Según los reportes divulgados por diferentes medios de comunicación, las autoridades trabajan en la localización activa de una persona de interés y de un posible vehículo relacionado con los disparos.
Guglielmi indicó que las operaciones de la Casa Blanca continuaron con normalidad pese al aumento de las medidas de protección. La referida agencia confirmó que el presidente Donald Trump se encontraba en la sede ejecutiva al momento de los disparos.
La permanencia del mandatario en la residencia presidencial elevó el interés sobre el episodio, aunque hasta el momento no existe indicio público de que el hecho estuviera dirigido contra la sede gubernamental ni de que haya afectado directamente la seguridad interna del complejo.
Uno de los elementos que mantiene abierta la investigación es la ausencia de un móvil confirmado. Las autoridades no han explicado qué originó los disparos ni si el incidente estuvo vinculado con una amenaza específica.
Tampoco han informado de arrestos ni de hallazgos que permitan reconstruir con claridad la secuencia del tiroteo, más allá de confirmar que no hubo víctimas y que el sospechoso no fue localizado tras el primer despliegue policial.
Lafayette Square, situada al norte de la Casa Blanca y separada de ella por Pennsylvania Avenue, es uno de los espacios más vigilados de Washington por su proximidad al poder ejecutivo y por su tradición como punto de protesta y reunión pública.
El día del tiroteo, la plaza albergaba la vigilia por la paz, protesta continua que encabeza desde hace 44 años Philipos Melaku-Bello, según reporta la agencia Reuters.
Las autoridades también hicieron un llamado a la colaboración ciudadana. Guglielmi pidió que cualquier persona con información se comunique con la policía de Washington al 202-727-9099 o envíe un mensaje de texto al 50411.
El último tiroteo que había sido reportado cerca de la Casa Blanca ocurrió en noviembre del año pasado cuando Rahmanullah Lakanwal, un ciudadano afgano que había trabajado con la Agencia Central de Inteligencia de EEUU (CIA, por sus siglas en inglés) disparó contra dos agentes de la Guardia Nacional.
La oficial de Virginia Occidental, Sarah Beckstrom, de 20 años, sucumbió a las heridas que sufrió durante el ataque, mientras que una segunda víctima, identificada como el sargento Andrew Wolfe, de 24 años, logró sobrevivir tras recibir un disparo en la cabeza.

