
El cubano Randy Arozarena fue transferido de los Tampa Bay Rays a los Seattle Mariners en un movimiento estratégico para mejorar las posibilidades de Seattle de llegar a los play-offs.
La transacción, anunciada el jueves por la noche, incluye el intercambio de Arozarena por dos prospectos: el jardinero Aidan Smith y el lanzador derecho Brody Hopkins, además de un jugador adicional que se nombrará más adelante. La transferencia se facilitó gracias a una vacante en el roster de 40 jugadores de Seattle.
Arozarena, quien tuvo una trayectoria destacada de más de cuatro años en Tampa Bay, fue adquirido inicialmente de los St. Louis Cardinals en la temporada baja de 2019-20. Su rendimiento en la postemporada de 2020, donde conectó 10 jonrones en 20 juegos y fue nombrado MVP de la ALCS, lo catapultó a la fama. A pesar de este éxito temprano, Arozarena mantuvo su elegibilidad como novato hasta 2021, año en que ganó el premio al Novato del Año.
En los últimos tres años, Arozarena ha demostrado ser un jugador consistente, alcanzando estadísticas impresionantes y ganándose un puesto en el Juego de las Estrellas. Apareció en 445 juegos entre 2021 y 2023, con un promedio de bateo de .264/.349/.443 y 63 jonrones. Sin embargo, la temporada 2024 no ha sido la mejor, mostrando una línea ofensiva de .211/.318/.394.
Los Mariners esperan que Arozarena recupere su forma y proporcione el impulso necesario a una alineación que ha tenido problemas este año, bateando .216/.298/.362. Seattle, actualmente, lucha por meterse a los play-offs de forma directa ganándole la división a los Astros de Houston.
Con jugadores como Julio Rodríguez y J.P. Crawford lesionados, la llegada de Arozarena es vista como una necesaria actualización. Especialistas no descartan que Seattle también podría buscar otras adiciones antes de la fecha límite de intercambios.
Randy Arozarena acumuló $12.250.000 en salarios hasta 2024. En 2023, a los 28 años, ganó $4.150.000, y en 2024, su salario se incrementó a $8.100.000, reflejando su creciente valor y rendimiento. Ahora Tampa abonará $2.83 millones y el resto sería responsabilidad de Seattle.
El cubano, que también ostenta la nacionalidad mexicana, será elegible para arbitraje en 2025 y podrá convertirse en agente libre en 2027. Lo anterior implica salarios de $12-14 millones en 2025 y potencialmente $20 millones en 2026.
Arozarena nació en 1995 rodeado de un ambiente donde el béisbol es más que un deporte: es una pasión nacional. Desde temprana edad, mostró un talento natural para el juego, lo que lo llevó a jugar en la Serie Nacional de Béisbol de Cuba, la principal liga de este deporte del país.
Su carrera dio un giro significativo cuando decidió dejar Cuba. Arozarena emigró a México, donde continuó su desarrollo como pelotero. Su tiempo en la nación azteca no solo le permitió perfeccionar sus habilidades, sino que también lo introdujo en el escenario internacional.
La gran oportunidad de Arozarena llegó cuando firmó con los St. Louis Cardinals de la MLB en 2016. Su debut en las Grandes Ligas se produjo en 2019, pero fue en 2020 cuando realmente comenzó a destacar al ser traspasado a los Tampa Bay Rays.

