
El estado de Texas ofreció al presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, un terreno de más de 500 hectáreas (aproximadamente 1.235 acres) para construir una mega cárcel para migrantes indocumentados.
La ubicación en el condado de Starr, cercano al Río Grande, frontera con México, facilitaría las operaciones de deportación que el republicano prometió que serían las mayores de la historia de EEUU en su segundo mandato.
En ese sentido, el centro de detención se enmarca en las proyecciones de la próxima administración republicana de duplicar la capacidad de camas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), que actualmente es de 41 mil.
El comisionado de tierras de Texas, Dawn Buckingham, confirmó que esta región ha sido un punto crítico para la migración irregular, con 1.4 millones de cruces desde enero de 2021. La oferta, según el comisionado, refleja un compromiso con la seguridad fronteriza y el bienestar de los texanos.
La próxima instalación generaría empleos directos e indirectos en una de las zonas más empobrecidas de EEUU, según Eleazar Velázquez, comisionado electo del condado de Starr. Velázquez destacó que el proyecto podría beneficiar la economía local, aunque recalcó la importancia de respetar los derechos humanos y garantizar procesos migratorios ágiles.
Otro de los beneficiados serían las empresas privadas como CoreCivic y Geo Group que se dedican a la construcción y operación de cárceles. En 2023, ambas corporaciones tuvieron ingresos de 7.400 millones de dólares, la mayoría de ellos por contratos del gobierno.
Las empresas del sector privado han sido objeto de críticas por priorizar las ganancias sobre el bienestar de los detenidos, enfrentando denuncias por condiciones deplorables, abusos y falta de atención médica adecuada.
También hay grandes cuestionamientos de organizaciones de la sociedad civil sobre las condiciones del terreno ofrecido. El área está catalogada con peligro de inundaciones, lo cual podría implicar riesgos a futuro.
Eliminación del parole humanitario y las citas de asilo por CBP One
Trump ha delineado una serie de políticas migratorias que incluyen la eliminación del programa de parole humanitario y la aplicación CBP One, herramientas clave implementadas durante la administración de Joe Biden para gestionar la migración.
En cuanto a su gabinete, Trump ha realizado varios nombramientos que evidencia el recrudecimiento de las políticas fronterizas laxas que ha adoptado EEUU en la actual administración demócrata.
Por ejemplo, está el caso de Tom Homan, designado como “zar de las fronteras” para supervisar las operaciones fronterizas y las deportaciones; y Kristi Noem, gobernadora de Dakota del Sur, nominada como secretaria de Seguridad Nacional, encargada de la seguridad fronteriza y la implementación de políticas migratorias.

