El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue enfático al rechazar hacerse la prueba del coronavirus pues no ve “ninguna razón” para ello y además se siente “extremadamente bien”.
“No creo que sea un gran problema. Yo lo haría, no siento ninguna razón. Me siento extremadamente bien. Me siento muy bien, pero supongo que no es gran cosa hacerse la prueba y es algo que haría”, afirmó el magnate republicano durante una conferencia de prensa desde el Capitolio.
En otra parte de su intervención, el mandatario estadounidense dijo que el médico de la Casa Blanca le aconsejó que no necesitaba hacerse la prueba, a pesar de que el presidente se puso en contacto con legisladores que desde entonces se pusieron a sí mismos en cuarentena porque tuvieron contacto con una persona que dio positivo por el coronavirus.
Trump firmó el pasado viernes un proyecto de ley de gastos de emergencia que incluye una partida de 8 mil 300 millones de dólares al sistema de salud y de prevención de la nación para frenar el avance del coronavirus.
El virus ha infectado a más de 700 personas en los Estados Unidos y se ha extendido al menos a 19 de los 50 estados de la nación. La situación es especialmente complicada en el estado Washington, DC, donde está el mayor número de infectados.
A nivel mundial, el coronavirus ya se ha expandido a 120 países. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 4.000 personas han muerto por el coronavirus y se han confirmado más de 113.000 casos. Sin embargo, una cifra es alentadora: alrededor de 64.000 personas se han recuperado de la enfermedad en todo el mundo.

