
Un violento suceso conmocionó a los habitantes de la zona de El Campito y Callejuela, próxima a la Avenida Martí, en Santiago de Cuba, donde un hombre de 31 años perdió la vida tras recibir una puñalada en el cuello.
La víctima, identificada como Isael Almarales Calzado, era originario de Guantánamo y, según relatos de vecinos, fue atacado por su pareja sentimental, Yanileisi Mustelier, informó el periodista independiente Yosmany Mayeta en sus redes sociales. La presunta agresora habría utilizado un arma blanca para propinarle una certera puñalada en el cuello, que resultó fatal.
Testigos relataron que, entre gritos de auxilio y confusión, Isael fue trasladado de urgencia a bordo de un carro de bomberos hasta el Hospital Provincial Saturnino Lora. Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, falleció poco después de su ingreso.
De acuerdo con testimonios recogidos por Mayeta, la escena fue sobrecogedora: una estela de sangre marcaba el recorrido hasta el vehículo que lo condujo al centro hospitalario. Varios vecinos afirmaron haber escuchado gritos de Mustelier pidiendo disculpas a la víctima tras el apuñalamiento, aunque la mujer niega toda implicación.
Esta aparente contradicción ha alimentado versiones encontradas entre quienes supuestamente presenciaron la tragedia y ha generado debates en la comunidad sobre la responsabilidad de la agresora.
Agentes de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) se presentaron de inmediato en el lugar de los hechos y acordonaron la escena del crimen. Según se conoció, Mustelier fue detenida como principal sospechosa mientras se desarrollan las investigaciones pertinentes. Hasta el momento, no se ha ofrecido una explicación oficial sobre los motivos que desencadenaron el violento desenlace.
La víctima deja huérfana a una niña de apenas 3 años. Este detalle ha conmovido profundamente a la comunidad, que exige justicia y una respuesta clara de parte de las autoridades judiciales.
En los comentarios a la publicación de Mayeta, muchas personas que afirmaron conocer a la pareja lamentaron el hecho y pidieron que se investigue sin prejuicios. Algunos señalaron que Isael era menor que la mujer y especularon que la diferencia de edad podría haber generado conflictos.
Otros, en defensa de Mustelier, escribieron que era “una buena muchacha y nada agresiva”, e incluso la describieron como parte de “una pareja bastante alegre”. “Solo Dios sabrá qué habrá ocurrido entre ellos”, comentó una persona cercana a ambos.
Este suceso pone nuevamente sobre la mesa la urgencia de abordar de manera seria la violencia en las relaciones sentimentales, independientemente del género de la víctima o del agresor.

