
El domingo 15 de febrero de 2026 se pronostica una jornada repleta de apagones en Cuba debido al déficit de capacidad de generación eléctrica. Según el pronóstico de la Unión Eléctrica, el país enfrentará una afectación de 1.703 MW en el horario pico nocturno.
El director general de electricidad del Ministerio de Energía y Minas, Lázaro Guerra Hernández, confirmó que, a mediodía, se espera una afectación de 750 MW, mientras que para la noche, la cifra podría alcanzar los 1.703 MW.
Según la versión oficial, estas cifras son consecuencia de la alta demanda de electricidad, que ha superado los 3.000 MW, y el mal estado de varias unidades de generación térmica. Actualmente, cuatro unidades están fuera de servicio por averías, y tres más están en mantenimiento.
El régimen castrista ha reconocido que el país enfrenta una crisis profunda de suministro de combustible, que ha impactado en la operatividad de servicios básicos. Sin embargo, tratan de no aplicar más apagones, pues ese ha sido el detonante principal para las protestas en Cuba.
Con el aporte de los paneles solares chinos y los hidrocarburos de extracción nacional que solo sirven para las grandes termoeléctricas, los déficit de electricidad se mantienen desde hace semanas. En el horario pico, un máximo del 60% del país se apaga; esa cifra no ha aumentado desde que se decretaron medidas de ahorro máximo por la limitante de recibir combustible desde el extranjero.
Los problemas con la generación eléctrica en Cuba han generado un fuerte malestar. A través de las redes sociales y comentarios en los medios de comunicación, los ciudadanos han expresado su frustración ante la falta de soluciones efectivas.

Un tema recurrente es la ineficiencia de las unidades que fueron sometidas a mantenimiento durante más de un año, como la Unidad 2 de Santa Cruz. A pesar de las promesas de reparación, los usuarios reportan que estas unidades no logran mantenerse operativas ni 24 horas, lo que agrava aún más la situación del suministro eléctrico en el país.
Asimismo, los comentarios de la población también señalan la falta de transparencia en los reportes oficiales sobre las unidades fuera de servicio. La Unión Eléctrica ha sido criticada por no ofrecer información detallada ni actualizada sobre las causas de las averías o el tiempo estimado para la reparación de las plantas térmicas.
Esta opacidad ha alimentado la percepción de que el gobierno no tiene un plan claro ni efectivo para resolver la crisis energética que afecta a millones de cubanos. Los ciudadanos exigen que se rinda cuentas sobre las verdaderas condiciones del sistema eléctrico y que se den respuestas concretas, más allá de los anuncios superficiales de medidas paliativas.
Además, algunos usuarios han propuesto soluciones como la creación de un sistema de control y priorización más equitativo en el consumo de electricidad, que limite el uso en zonas no prioritarias.
También han solicitado una revisión exhaustiva de las plantas termoeléctricas y su mantenimiento para evitar que continúen fallando, mientras la población sigue sufriendo los efectos de los cortes de energía. Sin embargo, hasta ahora, las autoridades no han dado respuesta a estas demandas, lo que ha generado un creciente malestar social.

