
El polo turístico de Varadero y sus consejos populares aledaños, como Santa Marta y Boca de Camarioca, todos pertenecientes al municipio de Cárdenas, tienen nuevos precios topados en los productos del agro, según el Acuerdo No.105 Adoptado en el Acta Extraordinaria No.03/2026 del Consejo de la Administración Municipal (CAM).
Yeleny Campos González, Secretaria del CAM, certificó con su firma las nuevas tarifas máximas que deben cobrar los distintos actores como la empresa estatal de Acopio, los trabajadores por cuenta propia (carretilleros).
El documento explica que los precios de referencia son de obligatorio cumplimiento. Quienes infrinjan y sean detectados por los inspectores estarán sujetos a sanciones que incluyen elevadas multas y decomiso de la mercancía.
La lista de productos incluye una variedad de hortalizas y frutas que los consumidores suelen encontrar en los mercados agropecuarios de la región y carretilleros ambulantes.
Algunos de los precios topados establecidos son los siguientes: el precio máximo de la libra de boniato se fija en 36 CUP, mientras que el precio de la libra de malanga se ha establecido en 124.
Otros productos como el tomate, la cebolla y la zanahoria también tienen límites establecidos que van desde los 15 CUP hasta los 299 CUP, dependiendo de la variedad y la unidad de medida.
Las nuevas tarifas establecidas presentan algunas diferencias entre los precios mayoristas y minoristas, pero la brecha entre ambos es tan reducida que podría dificultar la rentabilidad para los vendedores minoristas.
Por ejemplo, el precio mayorista de la cebolla es de 130 CUP por libra, mientras que el precio máximo para el consumidor es de 150 CUP. La cebolla blanca tiene una diferencia aún mayor, con precios mayoristas de 230 CUP y un precio final de 299 CUP, lo que genera una diferencia de 69 CUP.
Además, otros productos como el pepino, el pimiento y las frutas tropicales también tienen precios topados que siguen una estructura similar.
Por ejemplo, el pepino se encuentra a un precio de 23 CUP por libra para el consumidor, mientras que el precio mayorista es de 16 CUP, dejando una diferencia de solo 7 CUP. En frutas como la piña, cuyo precio minorista es de 25 CUP por libra, los mayoristas pueden venderla a 18 CUP, lo que deja una brecha de 7 CUP.
Economista critican la política de precios topados
Desde hace mucho tiempo los economistas cubanos han criticado la política de precios topados. Por ejemplo, Pedro Monreal, conocido por sus análisis sobre la situación económica de la Isla, señala que si bien son una solución superficial, no abordan las causas profundas de la crisis económica.
“La falta de inversiones en el sector agropecuario, la escasez de combustible y las fallas en la infraestructura de distribución de productos son factores mucho más determinantes que cualquier intento de controlar los precios a través de medidas burocráticas”, indicó Monreal.
Los economistas subrayan que, al no solucionar los problemas de oferta y demanda, las medidas pueden ser ineficaces a largo plazo. La falta de productos en el mercado debido a la ineficiencia del sistema de producción y distribución sigue siendo un problema central que las políticas de precios no logran resolver.
“Si el objetivo de la medida es reducir la inflación y hacer los productos más accesibles, la realidad es que la falta de un sistema de distribución eficiente y la escasez de insumos seguirá limitando el acceso de la población a estos productos. Las ganancias que los minoristas obtienen con estas nuevas tarifas son tan bajas que no permiten sostener sus negocios de forma rentable”, señaló la economista cubana Marta Delgado.

