
José Reynaldo Martínez Reyes, un vecino de la ciudad de Hialeah, se encuentra bajo arresto por ser sospechoso del secuestro de un niño de 6 años, que jugaba futbol frente a su casa en el noroeste de Miami-Dade, informó América Tevé.
Según un reporte policial, el hombre de 56 años se acercó al menor mientras este pateaba su pelota en el parque de casas rodantes ubicado en la cuadra 1300 de Northwest 79th Street. A pesar de no tener ningún vínculo con el menor, logró atraerlo ofreciéndole comprar un juguete.
El sospechoso convenció al niño a ir hasta una tienda Family Dollar situada en 2151 NW 79th St., en el área de Gladeview. Una vez allí, Martínez Reyes aseguró no tener dinero y continuó caminando hacia el oeste con el menor, llevándolo de la mano.
Afortunadamente, el hermano mayor del niño, un adolescente de 15 años, se percató de la ausencia de su consanguíneo y comenzó a buscarlo con ayuda de un amigo. Momentos después, encontraron al sospechoso y al menor en la intersección de la calle 79 del noroeste y la avenida 24.
Al ser confrontado, Martínez Reyes afirmó que el niño era su hijo e intentó alejarlo del adolescente, entonces, se produjo un forcejeo breve hasta que el hermano mayor logró liberar al menor y lo instó a esconderse en un vehículo cercano.
El joven de 15 años y su acompañante retuvieron al sospechoso hasta la llegada de las autoridades, quienes procedieron a ponerlo bajo custodia. Actualmente, Martínez Reyes se encuentra en el Centro Correccional Turner Guilford Knight y sin una fianza establecida.
Las autoridades indicaron que este hombre no portaba identificación y se negó a realizar declaraciones tras su detención. Los registros de la cárcel reflejan que enfrenta cargos por secuestro e interferencia con la custodia de un menor.
En Florida, el secuestro es considerado un delito grave de primer grado, con una pena máxima de cadena perpetua y una multa de hasta 10.000 dólares. La condena varía según las circunstancias del caso, incluyendo la edad de la víctima, la severidad de las lesiones y si el secuestro provocó la muerte. Si durante el secuestro se cometen delitos sexuales contra un menor, la pena también puede ser cárcel de por vida.

