
El último acusado en una conspiración de fraude de atención médica que involucró a 12 personas en el sur de Florida, entre ellas seis residentes en Hialeah y una en Hialeah Gardens, fue sentenciado ayer miércoles a una pena de prisión.
Un comunicado del Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) informó que Edgar Pérez, de 51 años, residente en Miramar, recibió una condena de 12 meses en una prisión federal, seguida por tres años de libertad supervisada, además de una orden de restitución de 547.560 dólares.
Su participación en la estafa permitió facturar más de 53 millones de USD en su favor a través del Blue Cross Blue Shield, por servicios médicos que los pacientes nunca recibieron, incluidas pruebas de alergia y fisioterapia.
Los otros involucrados en este caso son Jorge Caballero, Roberto Ballester Ramos, Roberto Ascensión, Vladímir Pérez Peña, Carlos Sablón y María Rodríguez Álvarez, todos con residencia en Hialeah; además de Mara Ventura, vecina de Hialeah Gardens. En este caso también recibieron sentencia Alexander Juan y Aymee Caballero, ambos de Miramar; y Amado Plain Moreno de Miami.
La estafa de estas personas consistió en la apertura de diversas clínicas en el sur de la Florida, donde reclutadores proporcionaron información personal de los beneficiarios de dicho programa.
Los acusados enviaron luego facturas fraudulentas a BCBS, recibiendo los pagos en cuentas bancarias de las clínicas, para luego transferir el dinero a cuentas personales, realizar retiros de efectivo y llevar a cabo operaciones de lavado de dinero a través de empresas e individuos.
Todos los acusados se declararon culpables, lo que llevó a diversas sentencias. Jorge Caballero recibió 52 meses de prisión; Alexander Juan, 48 meses; Aymee Caballero, 41 meses.
Por su parte, a Roberto Ballester Ramos le impusieron 45 meses de privación de la libertad; Roberta Ascensión y Mara Ventura, 12 meses cada uno; Vladimir Pérez Peña, 11 meses; Amado Llano Moreno, 33 meses; Carlos Sablón, 12 meses; y María Rodríguez Álvarez, 4 meses. Asimismo, los acusados acordaron pagar más de nueve millones de dólares en restitución.
Markenzy Lapointe, fiscal federal para el Distrito Sur de Florida, advirtió que estos actos criminales no serán tolerados en el distrito y enfatizó que los procesados comprometieron la integridad del sistema de atención médica de Estados Unidos.
Justin E. Fleck, agente especial adjunto a cargo del FBI Miami, señaló que este tipo de estafas afecta directamente a los más vulnerables de la sociedad, como enfermos, ancianos y pobres.
El pasado mes de junio, el DOJ acusó a 14 personas, incluyendo dos residentes en la ciudad de Hialeah, por cargos penales relacionados con fraudes en la atención médica en el sur de Florida. Según el fiscal federal Markenzy Lapointe, los sospechosos generaron ilegales ganancias por más de 1.9 mil millones de dólares.
Los presuntos defraudadores también presentaron reclamos hacia dicho programa a través de servicios y artículos no necesarios o inexistentes, además de distribuir medicamentos recetados adulterados y mal etiquetados.

