
La crisis sanitaria en Cuba se intensifica con el aumento de casos de arbovirosis, específicamente dengue, zika y chikungunya, enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes aegypti.
En medio de esta emergencia, la viceministra de Salud Pública, Carilda Peña, ha ofrecido nuevas recomendaciones para la población, a pesar de la grave escasez de recursos en el país. En una reciente intervención, Peña destacó que el uso de métodos tradicionales, como la quema de cáscaras de cítricos, podría ayudar a ahuyentar los mosquitos en los hogares.
Asimismo, señaló que la población debe colaborar manteniendo las viviendas limpias y eliminando posibles fuentes de agua estancada, donde los mosquitos se reproducen.
En el caso de chikungunya, aunque los síntomas incluyen fiebre y dolor en las articulaciones, no suele generar formas graves, pero puede prolongarse hasta 90 días y, en algunos casos, afectar seriamente la calidad de vida de los pacientes debido al dolor crónico en las articulaciones.
Durante toda su intervención, la viceministra insistió en la importancia de la colaboración comunitaria para frenar la propagación de las enfermedades. Es necesario que cada ciudadano tome medidas preventivas, como el uso de mosquiteros, la aplicación de repelentes caseros y, cuando sea posible, la quema de cáscaras de cítricos para repeler a los mosquitos. El llamado es claro: “Hay que apelar a todo”, enfatizó Peña.
El Ministerio de Salud Pública reconoció que tres personas han muerto en Cuba debido al dengue en lo que va de 2025, y que la enfermedad está presente en 12 provincias del país. El protocolo de atención establece que los pacientes sin comorbilidades pueden ser tratados en casa, mientras que aquellos con condiciones previas deben ser hospitalizados.