
Los residentes de Villa Clara que necesiten viajar hacia otras provincias en ómnibus o tren deberán solicitar una autorización previa ante una comisión gubernamental a partir del 18 de junio, debido a la reducción de capacidades del transporte interprovincial por la crisis de combustible y equipos.
Según una fuente consultada por Periódico Cubano, la medida fue informada por autoridades del Ministerio del Transporte en la provincia y coloca bajo evaluación estatal el acceso a los pocos asientos disponibles en rutas nacionales. La decisión afecta a quienes intenten trasladarse desde Santa Clara y otros municipios villaclareños.
La comisión funcionará en la Terminal de Ómnibus Interprovincial de Santa Clara. Estará integrada por representantes del Gobierno provincial y tendrá la facultad de decidir qué pasajeros podrán comprar boletos.
¿Necesitas salir de Villa Clara, qué debes hacer?
Según la información oficial, las solicitudes deberán presentarse con una semana de anticipación. Cada caso será evaluado según su nivel de urgencia y la disponibilidad real de capacidades.
Tendrán prioridad las personas que necesiten viajar por el fallecimiento de un familiar cercano, vuelos internacionales, citas en embajadas o consulados, altas médicas y pases autorizados de reclusos.
También serán considerados los ciudadanos que deban regresar a su provincia de residencia y otros casos excepcionales, incluida la necesidad de trasladarse hacia la Isla de la Juventud.
Los habitantes de municipios fuera de Santa Clara no tendrán que acudir inicialmente a la terminal provincial. Deberán tramitar sus solicitudes ante las delegaciones municipales de Transporte.
Las decisiones se anunciarán cada viernes en la Terminal Interprovincial, la estación ferroviaria de Santa Clara y las plataformas oficiales del Ministerio del Transporte.
Burocracia vs solución al transporte
De acuerdo con la emisora oficialista local CMHW, el nuevo sistema llega en medio de una fuerte caída del servicio. Desde el 18 de junio, los ómnibus entre Santa Clara y La Habana operarían solo martes, jueves y sábado, con salida en la madrugada y retorno desde la capital durante la mañana.
El panorama ferroviario es aún más limitado. Algunos trenes nacionales que conectan el occidente y el oriente del país circularán apenas una vez cada 16 días, según la información divulgada.
El periodista Reinaldo Cedeño expresó indignación por la medida. “Estupefacto, patitieso, anonadado, horrorizado, atónito, conmocionado… al leer esto. Y la última línea, tiene todas las visas de burla cuando no de afrenta… conociendo los precios de los “otros medios” y la inflación desangrante que vivimos, dijo el comunicador en su perfil de Facebook.
La medida revela el deterioro del transporte público en Cuba, donde la falta de combustible, piezas de repuesto y mantenimiento ha reducido la movilidad interna de la población. Para muchos cubanos, viajar entre provincias vuelve a depender de permisos, listas y decisiones administrativas.
Aunque el gobierno atribuye la situación a la crisis energética, la nueva comisión también expone la incapacidad del Estado para garantizar un servicio básico. En la práctica, la escasez convierte el derecho a moverse dentro del país en un trámite sujeto a autorización oficial.

