
Investigadores de la Universidad Internacional de Florida (FIU, por sus siglas en inglés) y de otras instituciones realizan pruebas para crear viviendas resistentes a vientos de huracán, sin duda útiles para residentes en Cuba.
Un reportaje de Telemundo 51 mostró parte de las pruebas que han estado realizando los expertos con viviendas prefabricadas frente a un simulador de vientos correspondientes a hasta un ciclón categoría 5.
El objetivo principal es obtener datos que ayuden a mejorar la seguridad de estas estructuras y reducir riesgos para la población durante la temporada ciclónica.
El experimento también busca observar cómo responde la estructura bajo condiciones extremas y, a su vez, identificar fallas potenciales en el ensamblaje, los anclajes y otros elementos que pueden marcar la diferencia entre una vivienda dañada y una destruida durante un huracán.
Los ensayos se llevan a cabo en la instalación conocida como Wall of Wind, o Pared de Viento, de la FIU. Se trata de una infraestructura especializada en investigación de huracanes, capaz de generar vientos de hasta 150 millas por hora (241 km/h) mediante 12 potentes ventiladores.
Los investigadores comenzaron a las 8:00 a. m. con vientos de 110 millas por hora (177 km/h). Luego aumentarán la velocidad a 130 mph (209 km/h) y, finalmente, la fuerza antes mencionada.
Las autoridades y especialistas han puesto el foco en las viviendas prefabricadas porque todavía representan más del 8% del inventario habitacional de Estados Unidos. Además, suelen figurar entre las primeras estructuras incluidas en órdenes de evacuación cuando se emiten vigilancias o avisos de huracán.
La preocupación principal está relacionada con el sistema de códigos que regula este tipo de casas. A diferencia de otras construcciones, las viviendas prefabricadas se rigen por normas supervisadas por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano.
La Dra. Elaina Sutley, investigadora de la Universidad de Kansas, advirtió antes del experimento que ese código de construcción no ha sido actualizado en 32 años. Según explicó, en ese mismo periodo se han producido avances importantes en ingeniería y ciencia del viento, pero esos conocimientos aún no han sido incorporados plenamente a las regulaciones.
“Mientras tanto, hemos logrado avances enormes en ingeniería y ciencia del viento, y nos gustaría ver que esos cambios se implementen”, señaló Sutley, al subrayar la necesidad de revisar las normas que definen la resistencia de estas viviendas ante fenómenos meteorológicos severos.
Según el primer pronóstico emitido por la Universidad Estatal de Colorado, el Atlántico y el Caribe tendrían una temporada ciclónica por debajo de lo normal con posiblemente 13 tormentas con nombre, de las cuales seis alcanzarían fuerza de huracán y dos podrían convertirse en huracanes mayores, es decir, de categoría 3 o superior.
Miles de viviendas dañadas por el huracán Melissa en Cuba
Melissa, el último huracán que impactó a Cuba, particularmente al oriente de la Isla, tocó tierra en octubre del año pasado con vientos de hasta 200 km/h y lluvias torrenciales que alcanzaron los 400 milímetros en algunas localidades.
Un reporte de la Organización de las Naciones Unidas estableció que más de 90.000 viviendas sufrieron daños, entre parciales y totales, además de que cerca de 100.000 hectáreas de cultivos quedaron destruidas.
Asimismo, se registran daños en 600 instalaciones médicas, más de 2.000 centros escolares y un número importante de infraestructuras básicas, como puentes, carreteras y antenas de comunicación.