
La situación de Yoan de la Cruz volvió a generar preocupación el 15 de mayo, luego de que el activista Adelth Bonne Gamboa divulgara una actualización sobre el joven cubano detenido desde el pasado sábado en el técnico de Guanajay.
Según explicó en redes sociales, familiares lograron verlo por primera vez tras varios días sin comunicación estable y describieron un cuadro de fuerte afectación emocional, marcado por llanto constante, depresión y malas condiciones dentro del centro de reclusión.
Bonne aseguró que la madre de Yoan pudo visitarlo el miércoles después de varios intentos frustrados. “Yoan se encuentra profundamente deprimido: no hace más que llorar y esperar que toda esta odisea termine cuanto antes”, escribió el activista. También denunció que en el lugar existe “un fuerte brote de chinches”, una situación que, según indicó, agrava las condiciones de permanencia del joven.
De acuerdo con la versión transmitida a la familia por las autoridades, Yoan permanece detenido por supuestamente haber enviado una remesa a una persona vinculada con un presunto sabotaje ocurrido el año pasado. Sin embargo, Bonne cuestionó esa acusación y afirmó que el joven “no tenía conocimiento alguno, ni participación” en los hechos investigados.
La nueva detención ocurre casi cinco años después de que Yoan de la Cruz se convirtiera en uno de los rostros más conocidos de las protestas del 11 de julio de 2021. El joven fue arrestado entonces por grabar y transmitir en redes sociales las manifestaciones de San Antonio de los Baños, consideradas el detonante del estallido social que luego se extendió por toda Cuba.
En mayo de 2022, el Tribunal Provincial de Artemisa modificó la medida cautelar impuesta contra él. Aunque enfrentaba una condena de seis años de privación de libertad, la sanción fue reducida a cinco años de trabajo correccional sin internamiento tras una apelación aceptada por las autoridades judiciales.
En aquel momento, Maribel Cruz Borrego, madre del joven, declaró a Radio Televisión Martí que su hijo solo podría trasladarse desde su vivienda hacia el trabajo y regresar al hogar mientras cumpliera la sanción. Esa medida también benefició a otros cinco manifestantes procesados por las protestas del 11J.
Según el relato divulgado ahora por Bonne, la condición emocional de Yoan preocupa a familiares y allegados debido a problemas de salud previos. “La realidad es que Yoan lleva una semana preso en el técnico de Guanajay, en un estado emocional muy delicado”, señaló el activista.
La situación también impactó a su entorno familiar. Sobre la madre del joven afirmó que “está devastada”, mientras que expresó especial preocupación por la abuela de Yoan, una mujer de más de 80 años que recientemente sufrió una angina y estuvo “al borde de un infarto”.
Bonne defendió además la conducta del joven tras salir de prisión en 2022. Explicó que comenzó a trabajar en el hospital de San Antonio de los Baños y sostuvo que “nunca ha tenido un solo problema”. También aseguró que vecinos, compañeros laborales y residentes del municipio siguen atentos al caso y acompañan a la familia.
“Y la tónica seguirá siendo la misma: exigir, sin cansancio, la libertad de Yoan de la Cruz”, concluyó el activista en su publicación, mientras continúan las interrogantes sobre el proceso abierto contra el joven vinculado al 11J.

