
El luchador cubano Yoel Romero, una leyenda del octágono, está listo para un nuevo capítulo en su carrera. A los 48 años, debutará el próximo 12 de septiembre en el boxeo sin guantes durante el evento BKFC 80, organizado por la promotora Bare Knuckle Fighting Championship, en el Hard Rock Hotel & Casino de Hollywood, Florida.
El anuncio ha causado tanto entusiasmo como controversia en el mundo del combate. Romero enfrentará al estadounidense Theo Doukas, un rival con escasa experiencia profesional y sin combates previos en la disciplina del bare-knuckle.
Doukas tiene un modesto récord de 2‑2 en artes marciales mixtas y nunca ha peleado en puño limpio, lo que ha generado un aluvión de críticas por parte de los seguidores del deporte, quienes consideran el emparejamiento desigual y poco competitivo.
Desde su salida de UFC en 2020, donde llegó a ser contendiente al título en varias ocasiones, Romero ha transitado por promociones como Bellator y más recientemente Dirty Boxing, donde logró dos victorias por nocaut ante Duane Crespo y Ras Hylton.
Estas peleas lo posicionaron como una amenaza seria en la división de peso pesado, pese a su edad. Su paso al BKFC fue oficializado en julio de este año por el empresario y excampeón de UFC, Conor McGregor, actual socio de la organización.
Romero, oriundo de Pinar del Río, es un producto del sistema deportivo cubano, donde destacó como luchador grecorromano, llegando incluso a ganar una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000.
Como tantos otros atletas de la Isla, emigró para buscar la libertad que su país le negó y poder competir en igualdad de condiciones en el ámbito profesional. En 2023, logró hacerse ciudadano estadounidense.
Su historia es reflejo de lo que muchos deportistas cubanos viven: formación de élite dentro de un sistema cerrado y represivo, seguida por el exilio como única vía de crecimiento.
Aunque la expectativa en torno al combate está marcada por la desigualdad del cartel, el evento del 12 de septiembre será observado con atención por los amantes del deporte y por quienes ven en Romero algo más que un peleador: un símbolo de resistencia, longevidad y libertad.
Yoel Romero: El gladiador cubano que desafió el tiempo y las fronteras del combate
Yoel Romero nació el 30 de abril de 1977 en Pinar del Río, Cuba. Inició su carrera en la lucha grecorromana, donde fue campeón mundial en 1999 y obtuvo la medalla de plata olímpica en Sídney 2000, representando a Cuba.
Tras desertar del equipo nacional, emigró a Europa y luego a Estados Unidos, donde incursionó en las artes marciales mixtas (MMA). Se unió a la UFC en 2013 y se convirtió en uno de los peleadores más temidos del peso mediano, gracias a su fuerza explosiva, su lucha de élite y su capacidad de noquear con una sola acción.
Durante su etapa en UFC, enfrentó a Israel Adesanya, Robert Whittaker, Paulo Costa, Chris Weidman, Luke Rockhold, Lyoto Machida, Derek Brunson y Jacaré Souza, protagonizando algunas de las peleas más intensas de la división. Aunque nunca obtuvo el cinturón, fue varias veces contendiente al título.
En 2020 salió de UFC y firmó con Bellator MMA, debutando en 2021. Posteriormente, incursionó en Dirty Boxing, y en 2025 debutó en Bare Knuckle Fighting Championship (BKFC).
Romero es un símbolo de la resistencia física y mental, y su trayectoria representa a los atletas cubanos que deben emigrar para alcanzar su verdadero potencial deportivo.

