
El gobierno cubano reaccionó con fuertes acusaciones contra Estados Unidos tras la inclusión de la Unión Cuba Petróleo (CUPET) en la lista de entidades sancionadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés).
Periódico Cubano informó ayer que la medida fue anunciada por el Departamento de Estado (DOS, por sus siglas en inglés) como parte de la presión de Washington contra estructuras vinculadas a la represión y al control de recursos en la Isla.
El presidente designado de Cuba, Miguel Díaz-Canel, calificó la decisión como una agresión directa contra el sector energético cubano y aseguró que Washington busca impedir el acceso de Cuba a combustibles.
“La perversidad imperial no tiene límites”, escribió en redes sociales, donde acusó a EEUU de estrechar el “cerco petrolero” y amenazar a quienes comercien con la empresa estatal.
La perversidad imperial no tiene límites.
Después de prohibir a cuanto país lo intente, proveer de combustibles a #Cuba, se lanzan contra CUPET para estrechar aún más el cerco petrolero, imponiendo nuevas amenazas a quienes comercien con la empresa cubana.
1/2
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) June 12, 2026
Díaz-Canel afirmó que la sanción pretende “asfixiar al pueblo cubano” mediante el hambre, las necesidades y la enfermedad. En su mensaje, recurrió a un tono de confrontación y sostuvo que el país asiste al “renacimiento del fascismo en estado puro”, en referencia a la política de presión impulsada por la administración estadounidense.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, acusó al secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, de actuar movido por “ambiciones de conquista, aspiraciones presidenciales y sentimientos vengativos” de sectores políticos que, según dijo, han impulsado su carrera.
Rodríguez Parrilla sostuvo que la medida refuerza el cerco económico y energético contra Cuba. Además, afirmó que Washington utiliza “mentiras usuales y vulgares” para justificar nuevas sanciones, en lugar de argumentos diplomáticos elaborados por el DOS.
El Secretario de Estado del régimen estadounidense, por ambiciones de conquista, aspiraciones presidenciales y sentimientos vengativos de la claque elitista que impulsó su carrera política, ahora refuerza aún más el cerco económico y energético contra #Cuba.
Para justificarlo,… pic.twitter.com/T0Ti7tzJr8
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) June 11, 2026
También se pronunció el viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva. El funcionario calificó la sanción contra CUPET como una profundización del “cerco energético” y acusó a EEUU de cometer un supuesto “genocidio” contra el pueblo cubano.
El anuncio fue realizado por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien aseguró que el gobierno cubano ha usado los recursos energéticos como instrumento político y económico.
“Al igual que todos los recursos de la Isla, la energía ha sido utilizada durante mucho tiempo por el gobierno comunista de Cuba como un arma, tanto para la represión como para alimentar la cleptocracia del régimen en beneficio propio”, afirmó.
Rubio añadió que la cúpula gobernante ha desviado combustibles para enriquecer a sectores del poder mediante la reventa, garantizar el abastecimiento de los aparatos militares, de inteligencia y represivos, y sostener proyectos estratégicos, mientras la población enfrenta apagones prolongados y escasez.
La designación de CUPET fue emitida bajo la Orden Ejecutiva 14404, firmada por Donald Trump el 1 de mayo. Esa norma autoriza sanciones contra personas y entidades vinculadas con la represión en Cuba o con actividades consideradas una amenaza para la seguridad nacional y la política exterior estadounidense.
Según el DOS, durante décadas el régimen ha priorizado a la nomenclatura, las fuerzas represivas y el turismo, mientras los ciudadanos cargan con la crisis energética.


Cuba usa el petróleo solo para la clase dominante,