
Las tiendas de Estados Unidos autorizadas para aceptar los beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), conocidos popularmente como food stamps, tendrán que cumplir nuevos requisitos de inventario a partir del próximo 4 de noviembre de 2026.
El cambio no modifica directamente los requisitos de elegibilidad de las familias que reciben la ayuda. La nueva regulación del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) se dirige a los comercios que desean mantenerse dentro de la red donde pueden utilizarse las tarjetas EBT.
La fecha cobró especial relevancia después de que el USDA publicara el 4 de septiembre nuevas orientaciones para los minoristas que participan en SNAP, mientras asociaciones empresariales presionan para conseguir más tiempo antes de la aplicación de los nuevos estándares.
Nuevos requisitos SNAP para tiendas entran en vigor el 4 de noviembre
La principal modificación consiste en aumentar considerablemente la variedad mínima de alimentos básicos que deben mantener disponibles los establecimientos.
Actualmente, la norma exige tres variedades dentro de cada categoría. Con los nuevos estándares, los comercios deberán disponer de manera continua de al menos siete variedades en cada una de cuatro categorías: productos lácteos, granos, proteínas y frutas o vegetales.
Esto equivale a un mínimo de 28 variedades diferentes. Además, cada variedad deberá contar con al menos tres unidades disponibles, por lo que un comercio tendría que mantener como mínimo 84 unidades entre las cuatro categorías para satisfacer este criterio.
También será obligatorio disponer de al menos una variedad perecedera en tres de las cuatro categorías, frente al requisito anterior que alcanzaba solamente dos categorías. Entre los ejemplos contemplados por el USDA aparecen leche, yogur y queso; arroz, panes y pastas; pollo, huevos, frijoles, lentejas y mantequilla de maní; además de frutas y vegetales como bananas, aguacates, naranjas o zanahorias.
Tiendas podrían perder la autorización para aceptar food stamps
El incumplimiento puede tener consecuencias importantes para los comerciantes. Un establecimiento que no satisfaga los nuevos estándares podría perder su autorización para aceptar SNAP y tendría que esperar antes de presentar una nueva solicitud para regresar al programa.
Determinados negocios especializados, como algunas carnicerías, pescaderías o establecimientos dedicados principalmente a frutas y vegetales, pueden estar sujetos a criterios diferentes dentro de las reglas federales.
La modificación de los estándares tampoco significa que todos los productos que dejan de contar para completar el inventario mínimo sean automáticamente prohibidos para los beneficiarios. Se trata de dos cuestiones distintas: una cosa es qué alimentos necesita tener una tienda para conservar su autorización y otra cuáles pueden comprarse con una tarjeta EBT.
En Florida, por ejemplo, se han producido cambios separados relacionados con los artículos que pueden adquirirse mediante el programa, un tema sobre el que Periódico Cubano informó al explicar las nuevas restricciones para compradores con food stamps.
Tiendas de conveniencia piden retrasar las nuevas reglas de SNAP
La cercanía de la fecha límite ha provocado preocupación entre pequeños negocios y grandes operadores de tiendas de conveniencia, debido principalmente al costo de ampliar inventarios, incorporar productos perecederos y adaptar sus cadenas de suministro.
Casi 250 operadores y organizaciones empresariales solicitaron al gobierno federal que retrase la implementación, de acuerdo con un reporte de Reuters sobre la presión de las tiendas de conveniencia.
Entre los establecimientos vinculados a la petición aparecen operadores de cadenas como 7-Eleven, Wawa, Sheetz y RaceTrac. Los comerciantes sostienen que necesitan más tiempo para conseguir proveedores, reorganizar espacios y mantener alimentos que tradicionalmente no representan una parte importante de sus ventas.
La preocupación es especialmente relevante en comunidades donde las tiendas pequeñas o de conveniencia funcionan como uno de los puntos más cercanos para utilizar las tarjetas EBT. Si determinados establecimientos concluyen que participar en SNAP deja de ser rentable, podrían decidir abandonar voluntariamente el programa.
Los cambios en los establecimientos coinciden con otras modificaciones que han afectado recientemente al sistema de asistencia alimentaria. Periódico Cubano explicó anteriormente nuevos requisitos que afectan a determinados beneficiarios de SNAP.
El programa también continúa bajo una mayor vigilancia federal frente al fraude. En el sur de Florida, las autoridades han investigado esquemas millonarios relacionados con el uso indebido de estos beneficios, entre ellos un caso de fraude con food stamps investigado por autoridades federales.
Salvo que el USDA anuncie una prórroga antes de entonces, el 4 de noviembre de 2026 seguirá siendo la fecha clave para que los comercios afectados tengan ajustados sus inventarios y puedan continuar aceptando beneficios SNAP.
