
A pocas horas del inicio de una nueva caravana migrante denominada “Éxodo de la Justicia”, autoridades mexicanas arrestaron al activista mexicano Luis García Villagrán, organizador de este contingente integrado por cubanos e indocumentados de otras nacionalidades.
Según medios locales, el defensor de los derechos humanos y director del Centro de Dignificación Humana fue aprehendido en Tapachula, Chiapas, por su presunta implicación en delitos de tráfico de personas y delincuencia organizada.
La detención ocurrió cuando el activista organizaba la movilización con el objetivo de llegar a la Ciudad de México, donde sus integrantes pretenden solicitar refugio para tener una estancia legal en la nación azteca.
Según el Registro Nacional de Detenciones, García Villagrán fue arrestado en la colonia Los Naranjos, en las inmediaciones del Parque Bicentenario, y posteriormente trasladado al Centro de Justicia Penal Federal de Tapachula.
La caravana que él lideraba estaba compuesta por alrededor de 2.000 personas, en su mayoría cubanos, haitianos y centroamericanos. Sin embargo, la movilización finalmente arrancó con aproximadamente 300 personas.
La detención ha sido interpretada por varios sectores como un intento de silenciar a García Villagrán, quien semanas antes había denunciado presuntos actos de corrupción dentro de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) y el Instituto Nacional de Migración (INM).
Según el activista, ambos organismos estarían coludidos con el crimen organizado, facilitando el control de las rutas migratorias y extorsionando a migrantes a cambio de trámites. Se denunció que los migrantes debían pagar hasta 50 mil pesos mexicanos por permisos, lo que generó un fuerte malestar entre las comunidades migrantes y activistas.
Por otro lado, el gobierno mexicano ha defendido la detención, argumentando que responde a una orden judicial previa relacionada con investigaciones sobre tráfico de personas. Además, señalaron que el activista tiene antecedentes penales, específicamente una condena por secuestro y asociación delictuosa en 1997, y enfrenta actualmente una carpeta de investigación por presunta trata de personas, abierta en marzo de 2024.
La presidenta Claudia Sheinbaum, en una reciente declaración, aseguró que García Villagrán no es un activista, sino una persona con antecedentes penales, justificando la detención como parte del cumplimiento de la ley.
La aprehensión ha sido calificada como un acto de persecución política por diversas organizaciones civiles y activistas. Irineo Mujica, líder de la organización Pueblos Sin Fronteras, acusó al gobierno mexicano de intentar intimidar a los defensores de los derechos de los migrantes.
“Luis estuvo denunciando al INM hace apenas dos días, y hoy lo acusan de delincuencia organizada. Esto es claramente político”, afirmó Mujica, subrayando el contexto en el que se dio la detención.

